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miércoles, 22 de agosto de 2012

El TRABAJO CON PERSONAS QUE SUFREN LAS CONSECUENCIAS DE TRAUMA MULTIPLE


El TRABAJO CON PERSONAS QUE SUFREN LAS CONSECUENCIAS DE politraumatismo.
Desde la Perspectiva Narrativa
Por Michael White
Trabajar con personas que están sufriendo las consecuencias del trauma MULTIPLE:
Una perspectiva narrativa
por Michael White


La Revista Internacional de la Terapia Narrativa y Diario de Trabajo Comunitario 2004 No1. 
(Traducción Angeles Díaz Rubín (Cuqui Toledo).


     En el equipo de Terapia Narrativa Coyoacán decidimos que era conveniente traducir este importante artículo para ofrecerlo en nuestros talleres de Narrativa. Al irlo traduciendo sentí que me estaba pasando algo parecido a lo que describe Michael White en el primer párrafo de este artículo ¡era algo que valía la pena incluir en el blog!. Y más adelante, leyendo la nota de traducción del libro “Un Séptimo Hombre” encontré dos ideas que me hicieron vibrar: “entender es descifrar, oír el significado es traducir” y más adelante la segunda idea: “Con la traducción de este libro aprendimos el significado...la traducción es un proceso colectivo, por lo pronto entre autor y traductor...al diálogo implícito entre autor y traductor añadimos el nuestro”. Así encontré el verdadero motivo de este trabajo y te invito a ser parte de este proceso colectivo en la Narrativa

Para ver esta traducción  por  favor visite la página:



martes, 31 de julio de 2012

ENCUENTRO INTERNACIONAL SOBRE CIUDADES SEGURAS PARA LAS MUJERES


El pasado 26 y 27 de Julio se llevo a cabo en la  Ciudad de México el Primer Encuentro Internacional sobre Ciudades Seguras para las Mujeres.  A continuación presentamos el texto de apertura de Angélica Nadurille, Presidenta de la Colectiva Ciudad y Genero,  con quien hemos colaborado en diversos proyectos.

“Cuando salimos a la calle, nuestras calles,  muchas veces  vamos caminando con miedo,  mirando sobre el hombre por el temor de sufrir una agresión, Cada vez que nos sentimos inseguras nuestra libertad, nuestra autonomía y nuestras oportunidades de desarrollo se van limitando”.

Trabajar por la construcción de ciudades más seguras, incluyentes, equitativas y democráticas es una tarea que requiere Gobernanza, es decir: el compromiso de todas y de todos; la voluntad política de los gobiernos y  la participación de la ciudadanía.  Implica además, la toma de conciencia sobre nuestro derecho a la ciudad y; el reconocernos en una sociedad global comprometida con los derechos humanos, específicamente con los derechos humanos de las mujeres.

En este Encuentro vamos a hablar sobre la importancia de construir ciudades más seguras para las mujeres, sobre  las experiencias exitosas que se han llevado a cabo en otros países, en otras ciudades de México y en el Distrito Federal. Nuestra ciudad, la Ciudad de México, que en esta y otras muchas materias, se ha convertido  en una ciudad de vanguardia. No obstante, debemos enfocarnos en los retos para seguir avanzando. Todavía queda mucho camino por recorrer.

Cuando los espacios públicos son más seguros y cómodos, ofrecen un sinnúmero de posibilidades para la participación de mujeres y niñas. Si logramos la eliminación de la violencia e inseguridad que impiden que las mujeres y niñas usen los espacios públicos libremente, sin miedo, tendremos más mujeres en la Cámara de diputadas y diputados, en las dirigencias de los partidos políticos, en el gobierno y los municipios; tendremos a mas mujeres como propietarias de sus viviendas así como directoras y dueñas de empresas, pero también tendremos más hombres compartiendo las responsabilidades domésticas y disfrutando de la crianza y cuidados de sus hijas e hijos.

sábado, 23 de junio de 2012

La historia a la orilla del rio de la violencia


Mtra. Rosa Ma. De Prado.

“Le prometo que las personas somos como los puerquitos por dentro… igual tenemos una capa de grasita y luego el músculo y las entrañas… nadie quería entrarle a acomodar los cuerpos, solo yo… y después no pude comer carne por varias semanas… no se me antojaba” (Gustavo, Miembro de la Naval, trabajador social ante la visión en el anfiteatro de los cadáveres que dejaron en el puente.  Veracruz, 2012)
Comienzo esta reflexión con una viñeta que no es del todo(o para nada) grata. Sin embargo, para redimir el peligro ante una sola historia en la mente del lector me remito también a lo dicho por la misma persona, momentos después en un intento de dejar en nuestra imaginación esa doble mirada de tan tradicional Puerto.  
“Veracruz sigue conservando esos cafecitos donde la gente se reúne a platicar mucho rato. La casita que me dieron está a unos metros del mar y puedo salir a pescar por las tardes. El carnaval es una fiesta muy alegre y la gente te saluda y es muy hospitalaria… a mi compadre le gusta mucho ir por allá”
¿Para qué escribir sobre lo que ya hay muchas publicaciones, fotografías, videos y polémicas? ¿A dónde lleva escribir sobre los efectos de esta banalidad del mal que nos tiene secuestrados?... Aquella que se está apoderando de nuestras identidades de a poquito, como las gotas sobre la roca que van dejando un hueco, en este caso, un agujero en el corazón y un temor congelante en los huesos.
Porque mi escritura quiere abrir la posibilidad de relatar desde muchas miradas de escribir, desde muchas intenciones y de nombrar como una manera de no quedarnos congelados mordiendo el aire ante la visión del horror y la sensación de invalidez. Porque lo que cada uno puede decir desde su cuerpo si es que se ha mutilado, desde su voz que habla antes de que pueda ser callada y desde su escritura a mano o en redes sociales siempre será importante, imprescindible. Nos hace presentes y visibles, nos devuelve la piel, la sangre y las entrañas compartidas. Esas que se mueven al ver la vejación a la que han sido sometidos nuestros iguales, nacionales o inmigrantes con la misma piel y el mismo latir del corazón.
En estas semanas he sido testigo de la diferencia que hay cuando uno se presta a escuchar las dos historias: la del dolor que cala hondo y que tiene nombre, apellido e identidad; y la de las iniciativas de muchos grupos y comunidades para no dejar de creer e imaginar un mejor país, aquel de la canción “que bonita es mi tierra, que bonita… que linda es...” del legendario Javier Solís.
Por una parte me sumerjo en las profundidades  del libro “Dolerse: textos desde un país herido” cuya autora, Cristina Rivera Garza, originaria de Matamoros y narradora, poeta, historiadora y docente, nos regala esas dos historias de nuestro México: la del dolerse y la del emocionarse. Cristina nos presenta en ensayos, viñetas y reflexiones, lo que está pasando en nuestras entrañas. Cómo la violencia que va más allá del sadismo o crueldad está tomando tintes de “banalidad del mal” ese término que se refiere a cuando la persona ya no es persona para el otro, sino objeto para una mercadotecnia de actores desentrañados: los sicarios por un lado, el Estado Mexicano por el otro. A semejanza del holocausto hace unos años. Ambos indolentes ante los nombres, historias e identidades de quienes han tenido la mala suerte de cruzarse en el camino entre dos fuegos o quienes han pensado que están dando la vida por una noble causa y no se les otorga siquiera el honor de una bandera sobre la tumba o un reconocimiento de su valentía. Y ese descorazonado “algo ha de haber hecho…“ que roba el honor de muchas vidas vividas de pie pero consideradas a rastras, enlodadas en una parte de muerte sin mérito a ser investigada.
Dando un taller en Secretaría de Marina sobre “Efectos del estrés postraumático en situaciones de violencia” pude ver una historia no contada pero viva. La de esas caras de hombres y mujeres marinos  que si son los que en los puertos, poblaciones y estados que están siendo secuestrados por los Sicarios y sin mucha protección por parte del Estado Mexicano. No los que salen en las noticias, si no los que mueren muchas veces en el anonimato porque no tienen un rango militar que amerite una nota en los periódicos y que también, como todos, son padres, madres, hijos, hermanos y vecinos de alguien. Ante mi intento de hablar solamente de los tipos de violencia de manera general recibo una demanda con tintes de desesperación:  “Dígame cómo le hacemos para dar la noticia de la muerte de un marido o un padre que fue nuestro compañero… cómo le hacemos para evitar que su hija de 14 años se quiera tirar por la ventana… cómo le hacemos para decirle a la familia que no sabemos si lo tienen secuestrado, ha muerto o está desaparecido… cómo le hacemos con tantos niños huérfanos, hijos e hijas de nuestros compañeros… con tantas viudas y viudos parejas de nuestros amigos… con el terror de que uno sigue en la fila cuando ya le han matado a 2 o 3 compañeros cercanos…. Cuando el uniforme que llevamos nos trae violencia desde los civiles y peligro de muerte desde los sicarios… cómo le hacemos cuando no podemos salir corriendo o desistir pues perdemos todas nuestras prestaciones y garantías a poquito de retirarnos... cómo le hacemos para no contagiarnos de ese virus que lleva a dejar de dolernos por las muertes o de pensar que un brazo es un marido, una esposa, un hijo o un padre”.
Nuevamente en ese impulso de hacer justicia a las otras historias, necesito recordar para mi misma el relato del encuentro con un grupo de personas en Los Mochis, Sinaloa que conocí unos días atrás. Me reuní con Verna, médico endocrinóloga y con Eva, nutrióloga y educadora en diabetes, que me llamaron porque desean llevar mejor salud a su comunidad a través de promover el programa que tenemos de psicoeducación para diabetes juvenil y adulta. De manera voluntaria, congregando a los pasantes de nutrición y medicina y a quienes quisieron unirse a la causa. Sin mayor ganancia que la certeza de estar abriendo un espacio para la esperanza, regresando las entrañas a un sistema de salud que también está desentrañado por no mirar de cerca y solo contar camas y presupuesto. Aportando desde su lugar y sabiduría e invitando a la participación. Los Mochis tiene muchas historias que no conocemos y ésta es una de tantas que los Sicarios no han secuestrado en sus continuos rondines para generar terror e inmovilidad.
Me uno a la propuesta que recuerda Cristina Rivera a propósito de los situacionistas de hace unos 50 años: “… nuestra tarea no es llamar a la guerra sino producir desde abajo y en comunidad una vida cotidiana dinámica y creativa, emocionante y plena. Y es justo ahí donde entran, de manera humilde y hasta discreta, las palabras: las palabras escritas, los libros dentro de los cuales saltan a la vista y de ahí, al cuerpo entero y la imaginación. El que imagina siempre podrá imaginar que esto, cualquier cosa que esto sea, puede ser distinto”.
Cada uno tiene su quehacer y mucho quehacer según comentamos por la calle o en reuniones con amigos. Transitamos sobreviviendo ante una situación en la que un trabajo bien remunerado es una utopía para muchos. Tenemos hijos, hijas, parejas, parientes que atender y por quienes preocuparnos. Pagos y trámites. Cuando nos dedicamos a esto de la “psicoterapia” decimos que estamos contribuyendo a la “salud mental” desde nuestras trincheras de uno a uno. Cuando somos médicos nos enorgullecemos de la cantidad de personas atendidas y del bienestar físico proporcionado uno a uno. Cuando somos empresarios, empleados o funcionarios consideramos que estamos aportando a la “economía” de nuestro país y es suficiente con esto.
Me pregunto si la situación Nacional no nos clama por un poco más a quienes tenemos el privilegio de la educación y el acceso a la salud. Me pregunto si tendremos que tener una situación de violencia extrema en nuestro patio trasero o dentro de casa para despertar a la participación que no tiene que ver con votar, acto sumamente sencillo, si no con optar por la construcción de pequeños espacios colectivos donde pueda germinar la esperanza en nuestras comunidades, barrios, vecindades, poblaciones y ciudades. No dejo de admirar cómo lo están haciendo ya y desde hace mucho quienes tienen para sí la necesidad de que los terrenos sean más parejos.
No hay manera de contar una historia de nuestro país diferente si no abonamos a escribirla, a actuarla desde nuestros espacios pequeños o grandes o a relatarla privilegiando las narraciones de lo que también somos: un pueblo que sabe dolerse por sus muertos, atender con diligencia a sus heridos y enfermos, tejer esperanza hilvanando conversaciones en la desolación y celebrar la vida mientras se sigue caminando en comunidad.
Y así… hablando más de lo que valoramos y nos hace fuertes, actuando además de votando, caminando mientras conversamos e imaginamos juntos… el miedo puede morirse de miedo... y el imperio del terror puede no encontrar eco en nuestros corazones.
No dejemos de dolernos por cada acto de injusticia, arrullémonos en la esperanza compartida de imaginar lo que puede ser si miramos al otro como un hijo, hermano, madre o padre de alguien…. ¡Nombremos y escuchemos,  pues el nombre y la historia que cuenta da dignidad y nos devuelve a las propias entrañas!.


DUERMES DOLOR
Rosy de Prado, 2009

Duermes dolor, sereno y profundo..
Te arrulla la esperanza, vigila expectante
porque al primer murmullo de conciencia
despertarás gritando, llorando;
invadiendo con tu presencia
el espacio libre de la vida.

Duermes dolor,
sólo unos minutos….
Instantes en que la vida
despliega sus alas
y alcanza altura nuevamente.

Duermes dolor
y me llevas contigo;
Me abrazas mientras mi mente
despierta para volar,
para dejarse llevar
por la caricia del viento…
viento que invita,
que libera mientras redime culpas.

Despiertas dolor gritando,
rompiendo sueños,
desgarrando entrañas de deseo…
Y convoco a la esperanza
para que te cante y arrulle;
para que al dormirte libere
mi sueño, mi vida, mi paz.

Eres dolor insondable,
misterio y sin sentido.
Necesitas la metáfora
para ser conversado,
aprehendido, desmenuzado.
Necesitas la esperanza
para que te mantenga dormido.

Eres dolor,
la prueba de que sentimos,
sangramos y amamos.

No te entiendo dolor,
ni te invito.
Solo te miro
y me miro en ti
de cuando en cuando.



jueves, 24 de mayo de 2012

LECTURA EN VOZ ALTA: EXPERIENCIA TRANSFORMADORA




LECTURA EN VOZ ALTA: EXPERIENCIA TRANSFORMADORA
Espejos hijo los Libros: se ve solista en Ellos
 Lo Que UNO ya lleva Dentro.
Carlos Ruiz Zafón

Por: Mónica Duarte
La Lectura en Voz Alta de cuentos infantiles, Actividad Que se Realiza Ahora ya en Escuelas, Hospitales, Bibliotecas, Librerías, ferias del libro e Infinidad de foros, Tiene sos Orígenes en La Tradición oral, a la Cual TODAS las Culturas recurrían de Como forma de Transmisión de Conocimientos, Experiencias y saberes, de Como Una Manera de conservar sos Tradiciones, su idioma, y ​​also sos Valores, Creencias, etc ESTAS narraciones sí transmitieron de Generación en Generación Llegando Hasta Nuestros Días en forma de cuentos Tradicionales, Cuentos Populares, o Mitos y Leyendas.
lunes, 30 de abril de 2012

NUEVA SUSCRIPCIÓN AL “INTERNATIONAL JOURNAL OF NARRATIVE THERAPY AND COMMUNITY WORK” 2012 AHORA ¡EN LÍNEA!

Queremos informarles que este año 2012, la suscripción al “International Jornal of Narrative Therapy and Community Work” que publica el Dulwich Centre de Australia, ¡será en línea!. En este formato, será posible obtener una membresía que incluirá la posibilidad de leer en línea y/o imprimir los artículos del Journal, además de otras ventajas interesantes, como poder conversar con los autores de los artículos y tener acceso a el magazine multimedia “e-zine”. Esta posibilidad se convierte en un medio más rápido y económico de acceder a los últimos aportes de la práctica narrativa en todo el mundo.
¡Obtén tu membresía ya!

El costo de la Membresía Individual Internacional es de AUD$39.00 por todo el año. El pago será vía paypal con tarjeta de crédito, directo en la página, bajo responsabilidad directa de Dulwich Centre Publications.

miércoles, 21 de marzo de 2012

TERAPIA NARRATIVA Y CUENTOS TERAPÉUTICOS



Por Diana Rico

El presente artículo consta de dos partes. En la primera se exponen brevemente los antecedentes literarios de la terapia narrativa. En la segunda se presenta de forma muy sintética un caso que culmina con la elaboración de un cuento terapéutico.

 ANTECEDENTES LITERARIOS DE LA TERAPIA NARRATIVA
La terapia narrativa se sitúa en el marco de las ideas postestructuralistas. Algunos antecedentes de la terapia narrativa incluyen las ideas de Gregory Bateson, Michel Foucault (poder y conocimiento), Geertz (analogía del texto) y Jerome Bruner.
El postestructuralismo enfatiza que el lenguaje y su uso juegan un rol vital en la formación de la vida. El significado que le damos a los eventos en nuestras vidas y cómo organizamos éstos en historias sobre nosotros y los otros, dará forma a la vida.
Con el objeto de proporcionar un marco conceptual a su exploración de los recursos narrativos, Michael White y David Epston acuden a la noción de “textos narrativos”. Proponen la analogía de la terapia como un proceso de “contar y volver a contar” las vidas y las experiencias de las personas que se presentan con problemas, contribuyendo a la co-creación de narraciones nuevas y liberadoras. La terapia narrativa se conoció en sus inicios como “terapia de mérito literario”.
A continuación me centraré en los principales antecedentes literarios de la terapia narrativa:
Gregory Bateson, biólogo y antropólogo, señala que la lógica se puede utilizar para describir sistemas lineales de causa y efecto, pero cuando las secuencias causales se convierten en circulares, como ocurre en el mundo viviente, su descripción en términos lógicos genera paradojas. Es por ello que la metáfora tiene un papel fundamental en el mundo viviente. La metáfora es el lenguaje de la naturaleza. La metáfora expresa similitudes estructurales, similitudes de organización. La metáfora es la lógica básica de la totalidad del mundo vivo. Bateson consideraba las historias, parábolas y metáforas como expresiones esenciales del pensamiento humano, de la mente humana. La importancia de las historias en el pensamiento de Bateson está íntimamente vinculada con la importancia de las relaciones. Según Bateson, la relación debería constituir la base de toda definición; la forma biológica es un conjunto de relaciones, más que de partes, y así es también como funciona el pensamiento humano. Las relaciones son la esencia del mundo viviente. Las historias constituyen el camino real del estudio de las relaciones. Lo importante de una historia no es el argumento, las cosas, ni sus personajes, sino las relaciones entre ellos. Bateson definía la historia como “un conjunto de relaciones formales dispersas por el tiempo.”
martes, 21 de febrero de 2012

La experiencia de un taller con América Bracho: Un documento colectivo

La experiencia de un taller con América Bracho: Un documento colectivo Redactado y compilado por Leticia Uribe M. A partir de las opiniones y expresiones de: Cuqui Toledo, Mónica Duarte, Diana Rico, Selma Olivares, Leticia Fuertes y Leticia Uribe América Bracho es la directora Ejecutiva de “Latino Health Access” (LHA), una organización sin fines de lucro, creada con su liderazgo, y que busca atender las diferentes necesidades de salud de la comunidad de Santa Ana, California. El concepto de trabajo comunitario en salud como lo entienden en LHA implica una salud integral comunitaria. Esto significa que se trabaja en aspectos que van desde la atención médica y preventiva de enfermedades como VIH o diabetes, hasta en la creación de parques y centros comunitarios, pasando por cualquier otra necesidad que la comunidad vaya encontrando relevante para garantizar la salud integral de sus miembros. Este trabajo se hace a partir del trabajo de integrantes de la misma comunidad que van siendo entrenad@s como promotor@s en salud.

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