Este mes tenemos el gusto de presentar la reseña que realizo Monique Zepeda sobre el libro “Volver a empezar” que escribimos Tere Díaz y Manuel Turrent.
Disfruten de la reseña y busquen el libro.
En el universo de la pareja, ese universo deseado, anhelado, idealizado y encantador, existen una serie de meteoritos, asteroides y de vez en cuando ocurren colisiones, implosiones y alguno que otro desastre cósmico. Porque así se viven , en ocasiones, las rupturas …Otras veces, ocurren como lentas cometas o estrellas fugaces que se apagan y desaparecen en el espacio. De cualquiera que sea la manera, las rupturas amorosas y las reparaciones de sí mismo, es de lo que trata el libro de Tere Díaz y Manuel Turrent.
Un tema que está tejido en la vida y del cual nadie –quizás unos cuantos- puede escapar. Un libro en el que los autores vierten su conocimiento, su experiencia, su honestidad y su compromiso con una información que resulta ser un salvavidas: una especie de parabrisas contra meteoritos o más bien , un libro, parecido a esas cápsulas cacahuates, ¿saben? Esas pequeñas embarcaciones que flotan después de los naufragios que contienen en su interior todo lo necesario para sobrevivir: agua, comida, cobija, medicamentos y algunos instrumentos que permiten salvar la vida. Así este libro.
Tere Díaz y Manuel Turrent hicieron un compendio de información que permite identificar las etapas por las que pasa una persona que se enfrenta a una ruptura del vínculo de pareja. Lo hacen de una manera honesta, sin ofrecer soluciones indulgentes, sino caminos que todos llevan al interior , al interior de la persona, de la reflexión , de la toma de conciencia , al corazón de la valentía.
Encontramos en el libro recomendaciones para ir recuperando la identidad, que sufre abolladuras importantes durante las rupturas; actividades para reaprender a moverse en singular, maneras de estar consigo mismo, sanando y recuperando la alegría .
Este libro ofrece, de una manera generosa, un recorrido de crecimiento que conduce de manera suave e implacable al encuentro con uno mismo y a la batalla a mano desnuda que conduce a la madurez. Una batalla que se da derrumbando mitos, prejuicios, y mentiras. Un texto que ilumina el campo de las relaciones humanas, con los demás y con uno mismo, de modo que no quedan resquicios donde encubrir las autocomplacencias , las posturas de mártires, los falsos relatos que mantienen a una persona estancada en el dolor de la ruptura.
Un cacahuate les dije. Tal cual. Contiene el agua necesaria para limpiar la mirada, la mirada sobre los prejuicios que imperan sobre la soltería, sobre los comportamientos considerados aptos para hombres y mujeres. Este cacahuate contiene vacunas contra la discriminación, contra la repetición de patrones que ya nos quedan chicos; contiene banderas, bengalas que indican cuando sería necesario pedir ayuda profesional.
Las autores hablan, dentro del contexto de la ruptura de una relación de pareja, de los prejuicios que imperan en la sociedad y que nos permean en distinto grado. Y nos señalan cómo la soltería está teñida de mitos y “pensamientos enlatados”; así como el divorcio con todas las descalificaciones que lo rodean. Tere y Manuel señalan que parte del proceso de sanación consiste en revisar y conocer los prejuicios que nos habitan. Nadie es impermeable a la sociedad que nos rodea; todos tenemos un cierto edificio de ideas preconcebidas, y muy frecuentemente los convencionalismos son utilizados para sentir que pertenecemos a un grupo o que somos superiores a los demás en función de la densidad de nuestros prejuicios.
Y ¿a cuantas personas no conocemos que cuando creen que piensan simplemente reacomodan sus prejuicios…?
Y resulta que los prejuicios son el principal obstáculo para una buena escucha. Y sin capacidad para escuchar, pues, es difícil construir una relación.
Este libro, Volver a empezar, contiene datos valiosísimos sobre la sexualidad, sobre cifras que mencionan los estados de alegría y pudor que reflejan el comportamiento de hombres y mujeres. Resulta que somos un país bastante alegre en cuanto a sexualidad se refiere. Se piensa más en sexo que en otros países y también se incurre en actividades placenteras con más fortuna y satisfacción que en otros países. Afortunadamente. Asimismo contiene recomendaciones inestimables acerca de la expresión de la sana sexualidad. La que se goza, la que vincula, la que es generosa, la que forma parte de las relaciones duraderas y de las de breve duración.
“Volver a empezar” nos llena de preguntas que es la mejor manera de refrescarnos y quitarnos el moho y la herrumbre que, en ocasiones, nos invaden.
Hablábamos de universos y de eventos cósmicos que impactan y desarreglan el orden y equilibrio de los planetas; incluyendo el de la pareja, y fíjense que….
…el más reciente descubrimiento de la física estelar nos dice que la mayoría de las estrellas son binarias, vienen de dos en dos y giran sobre un centro común; normalmente las estrellas no son de la misma especie, son muy distintas en su naturaleza y densidad.
Y permítanme alegrarme de la metáfora, y de los astutos científicos que descubrieron esto.
Monique Zepeda
lunes 23 de enero de 2012
sábado 22 de octubre de 2011
“SAYING HELLO AGAIN” 2011
Celebración de Día de Muertos basada en las ideas propuestas por la Narrativa, la religión cristiana y nuestra cultura mexicana.
“SAYING HELLO AGAIN” 2011.
Ángeles Díaz Rubín (Cuqui Toledo)
Cumpliendo mi promesa de publicar un artículo cada 2 de noviembre para dar reconocimiento a la vida de Michael White en la celebración tradicional mexicana del Día de Muertos, en esta ocasión voy a compartir mis significados preferidos del tema y la forma de celebrar “con” nuestros seres queridos difuntos, que he venido practicando y afinando en diferentes ocasiones.
Esta idea me surgió desde las circunstancias en mi vida que me hicieron reflexionar ¿qué es la muerte? ¿Qué sé sobre la muerte? ¿Qué es para mí la muerte?
Hoy pienso que la muerte es algo que inquieta a los seres humanos pues es un absoluto misterio. Se han propuesto sinnúmero de respuestas -y se seguirán proponiendo- con el fin de encontrar un significado propio y así llegar a aceptar la muerte como un hecho más de la vida.
Desde la CULTURA: por ejemplo, para la antigua civilización egipcia, la muerte era la separación entre la vida y la resurrección; el hinduismo dice que la muerte es un mandato divino que protege el círculo de la reencarnación; y para los aztecas, el Mictlán o lugar de los muertos, como lo narra Netzahualcóyotl, era la frontera que dividía también a la vida y el “lugar donde no existe la muerte”. Y desde el Siglo XVI los mexicanos hemos hecho de la muerte una celebración que desde el año 2003 la UNESCO la proclamó Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, advirtiendo la necesidad de la preservación de esta fiesta en su pureza y su significación.
Las RELIGIONES también nos dan respuestas a la inquietud por la muerte, el CRISTIANISMO tiene una respuesta con muchos significados de redención, salvación y resurrección, desde una tristeza inicial que desemboca en unión y alegría, porque más allá de la muerte esta el triunfo de la vida.
Por ejemplo nos dice:
-Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí no morirá jamás (Juan 11, 25 y 26)
-Y cuando este ser corrompible se revista de incorruptibilidad, y este ser mortal se revista de inmortalidad...(I Corintios 15,24)
-…con los funerales ha de pasar también la tristeza, que una vida de miseria va contra el corazón (Eclesiástico 38,19)
Y desde la PSICOLOGÍA también hemos encontrado respuestas para la elaboración del duelo…La NARRATIVA partiendo de las conversaciones de Michael White y David Epston ha cambiado el discurso acostumbrado: “déjalo ir”, “ya déjalo/a descansar “ya olvídalo/a” “tienes que seguir la vida sin él/ella”, por una forma contraria: “Decir de nuevo Hola”.
En la mayoría de los escritos que se han hecho sobre la muerte desde diferentes perspectivas se enfatiza que el significado debe servirnos para una mejor vida, y entonces…Reflexionemos: Desconectarse de una relación importante en nuestra vida ¿realmente se puede? ¿Te gustaría que cuando tú mueras, tus seres queridos se olviden de ti? ¿Somos tan omnipotentes que de nosotros depende que los difuntos “descansen”?. Decir “adiós” ¿es algo positivo? La tristeza y desolación que se siente ante la muerte ¿no será porque queremos decir “adiós” demasiado bien? ¿NO SERÍA MEJOR DECIR “HOLA”?
Así, la enseñanza cristiana, la psicología narrativa y la cultura mexicana me han ayudado a encarar la muerte de mis seres queridos difuntos de otra manera, me ha permitido poder aprender a mirarlos con ojos espirituales, aprender a sentirlos y relacionarme con ellos de espíritu a espíritu.
La inmortalidad comienza cuando la persona muere, es decir sigue viviendo pero de otra manera. ¿por qué hablamos en pasado y nos referimos solamente a lo que vivieron las personas cuando tenían vida corporal? Los seres queridos difuntos pueden seguir estando presentes en nuestras vidas si aprendemos “un nuevo idioma” para relacionarnos.
Ahora compartiré la manera en que me gusta celebrar y dar honor a los seres queridos:
CELEBRACIÓN GRUPAL
Al invitar a las personas para que participen en el homenaje, es importante decir que esta celebración no es para recordar a los difuntos con tristeza, es una ceremonia diferente. La invitación tiene que despertar la curiosidad de descubrir que significa “decir de nuevo ¡¡¡HOLA!!!” y se les invitará a escoger una persona querida difunta a la que le quieren dar reconocimiento en la celebración. Ese día, traer algo para colocar en “el altar de muertos” tradicional mexicano y un objeto pequeño que puedan sostener en la mano, junto a su pecho, en contacto con su cuerpo, durante la ceremonia. Este objeto será el símbolo que represente y le recuerde al ser querido de su elección.
La ceremonia comienza con una explicación de los fundamentos de ésta que ya expliqué en los párrafos anteriores y con mi testimonio de lo que ha sido “decir de nuevo ¡Hola! “ a mi ser querido, y contando alguna anécdota donde he vivido nuestra relación como es ahora.
Participación grupal:
1.-Al compañero que tienes al lado o al que tú escojas, preséntale a la persona a la que quieres dar honor diciendo porqué el objeto que trajiste la simboliza.
2.-Cuéntale alguna experiencia, alguna anécdota de tu vida en la que te sentiste muy cerca de esa persona…algún recuerdo bonito, alguna experiencia compartida… (ya has contado y recordado muchas veces el momento de su muerte, ahora no se trata de eso).
3.- La persona que escucha hará las siguientes preguntas al compañero que relató la historia:
¿Crees que esta persona se sorprendería de que escogiste contar esto?
¿Qué puede dar a tu vida esta experiencia que has relatado hoy?
¿Qué te dice hoy, para tu vida, este ser querido al que le has dedicado esta celebración?
En su relación contigo cuando tenía vida corporal, ¿Qué crees que valoró de ti, que recibió de ti, por lo que ahora quiere seguir presente en tu vida?
Y de todas las cualidades que tú reconoces en esta persona ¿cuál quieres que te herede?
(Así como hay herencias materiales, tenemos que recordar que las personas pueden heredarnos legados inmateriales y podemos pedirlos).
4.- Cambio de roles, el entrevistado será ahora el que escuche y pregunte al compañero siguiendo el mismo formato.
*Es importante recordar que en la forma narrativa estas preguntas no son con el fin de obtener una información, deben escogerse para dar calidez, confianza, flexibilidad y fluidez a una conversación que engrose, que enriquezca, la vida de las personas que están conversando.
5.- En la puesta en común de todo el grupo invito a las personas que quieran, a compartir con todos su experiencia durante esta actividad, y decir a dónde se encuentran ahora después de haber vivido la experiencia.
**Me ha sorprendido que las personas ahora pueden relatar en confianza experiencias en donde han sentido la presencia y la relación con su ser querido difunto, cómo también platican y le piden ayuda y consejo ante situaciones difíciles de la vida diaria.
6.-Y siguiendo nuestra costumbre mexicana en que no puede haber festejo sin comida y bebida terminamos la celebración compartiendo lo que cada quien trajo para esta ocasión.
“SAYING HELLO AGAIN” 2011.
Ángeles Díaz Rubín (Cuqui Toledo)
Cumpliendo mi promesa de publicar un artículo cada 2 de noviembre para dar reconocimiento a la vida de Michael White en la celebración tradicional mexicana del Día de Muertos, en esta ocasión voy a compartir mis significados preferidos del tema y la forma de celebrar “con” nuestros seres queridos difuntos, que he venido practicando y afinando en diferentes ocasiones.
Esta idea me surgió desde las circunstancias en mi vida que me hicieron reflexionar ¿qué es la muerte? ¿Qué sé sobre la muerte? ¿Qué es para mí la muerte?
Hoy pienso que la muerte es algo que inquieta a los seres humanos pues es un absoluto misterio. Se han propuesto sinnúmero de respuestas -y se seguirán proponiendo- con el fin de encontrar un significado propio y así llegar a aceptar la muerte como un hecho más de la vida.
Desde la CULTURA: por ejemplo, para la antigua civilización egipcia, la muerte era la separación entre la vida y la resurrección; el hinduismo dice que la muerte es un mandato divino que protege el círculo de la reencarnación; y para los aztecas, el Mictlán o lugar de los muertos, como lo narra Netzahualcóyotl, era la frontera que dividía también a la vida y el “lugar donde no existe la muerte”. Y desde el Siglo XVI los mexicanos hemos hecho de la muerte una celebración que desde el año 2003 la UNESCO la proclamó Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, advirtiendo la necesidad de la preservación de esta fiesta en su pureza y su significación.
Las RELIGIONES también nos dan respuestas a la inquietud por la muerte, el CRISTIANISMO tiene una respuesta con muchos significados de redención, salvación y resurrección, desde una tristeza inicial que desemboca en unión y alegría, porque más allá de la muerte esta el triunfo de la vida.
Por ejemplo nos dice:
-Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí no morirá jamás (Juan 11, 25 y 26)
-Y cuando este ser corrompible se revista de incorruptibilidad, y este ser mortal se revista de inmortalidad...(I Corintios 15,24)
-…con los funerales ha de pasar también la tristeza, que una vida de miseria va contra el corazón (Eclesiástico 38,19)
Y desde la PSICOLOGÍA también hemos encontrado respuestas para la elaboración del duelo…La NARRATIVA partiendo de las conversaciones de Michael White y David Epston ha cambiado el discurso acostumbrado: “déjalo ir”, “ya déjalo/a descansar “ya olvídalo/a” “tienes que seguir la vida sin él/ella”, por una forma contraria: “Decir de nuevo Hola”.
En la mayoría de los escritos que se han hecho sobre la muerte desde diferentes perspectivas se enfatiza que el significado debe servirnos para una mejor vida, y entonces…Reflexionemos: Desconectarse de una relación importante en nuestra vida ¿realmente se puede? ¿Te gustaría que cuando tú mueras, tus seres queridos se olviden de ti? ¿Somos tan omnipotentes que de nosotros depende que los difuntos “descansen”?. Decir “adiós” ¿es algo positivo? La tristeza y desolación que se siente ante la muerte ¿no será porque queremos decir “adiós” demasiado bien? ¿NO SERÍA MEJOR DECIR “HOLA”?
Así, la enseñanza cristiana, la psicología narrativa y la cultura mexicana me han ayudado a encarar la muerte de mis seres queridos difuntos de otra manera, me ha permitido poder aprender a mirarlos con ojos espirituales, aprender a sentirlos y relacionarme con ellos de espíritu a espíritu.
La inmortalidad comienza cuando la persona muere, es decir sigue viviendo pero de otra manera. ¿por qué hablamos en pasado y nos referimos solamente a lo que vivieron las personas cuando tenían vida corporal? Los seres queridos difuntos pueden seguir estando presentes en nuestras vidas si aprendemos “un nuevo idioma” para relacionarnos.
Ahora compartiré la manera en que me gusta celebrar y dar honor a los seres queridos:
CELEBRACIÓN GRUPAL
Al invitar a las personas para que participen en el homenaje, es importante decir que esta celebración no es para recordar a los difuntos con tristeza, es una ceremonia diferente. La invitación tiene que despertar la curiosidad de descubrir que significa “decir de nuevo ¡¡¡HOLA!!!” y se les invitará a escoger una persona querida difunta a la que le quieren dar reconocimiento en la celebración. Ese día, traer algo para colocar en “el altar de muertos” tradicional mexicano y un objeto pequeño que puedan sostener en la mano, junto a su pecho, en contacto con su cuerpo, durante la ceremonia. Este objeto será el símbolo que represente y le recuerde al ser querido de su elección.
La ceremonia comienza con una explicación de los fundamentos de ésta que ya expliqué en los párrafos anteriores y con mi testimonio de lo que ha sido “decir de nuevo ¡Hola! “ a mi ser querido, y contando alguna anécdota donde he vivido nuestra relación como es ahora.
Participación grupal:
1.-Al compañero que tienes al lado o al que tú escojas, preséntale a la persona a la que quieres dar honor diciendo porqué el objeto que trajiste la simboliza.
2.-Cuéntale alguna experiencia, alguna anécdota de tu vida en la que te sentiste muy cerca de esa persona…algún recuerdo bonito, alguna experiencia compartida… (ya has contado y recordado muchas veces el momento de su muerte, ahora no se trata de eso).
3.- La persona que escucha hará las siguientes preguntas al compañero que relató la historia:
¿Crees que esta persona se sorprendería de que escogiste contar esto?
¿Qué puede dar a tu vida esta experiencia que has relatado hoy?
¿Qué te dice hoy, para tu vida, este ser querido al que le has dedicado esta celebración?
En su relación contigo cuando tenía vida corporal, ¿Qué crees que valoró de ti, que recibió de ti, por lo que ahora quiere seguir presente en tu vida?
Y de todas las cualidades que tú reconoces en esta persona ¿cuál quieres que te herede?
(Así como hay herencias materiales, tenemos que recordar que las personas pueden heredarnos legados inmateriales y podemos pedirlos).
4.- Cambio de roles, el entrevistado será ahora el que escuche y pregunte al compañero siguiendo el mismo formato.
*Es importante recordar que en la forma narrativa estas preguntas no son con el fin de obtener una información, deben escogerse para dar calidez, confianza, flexibilidad y fluidez a una conversación que engrose, que enriquezca, la vida de las personas que están conversando.
5.- En la puesta en común de todo el grupo invito a las personas que quieran, a compartir con todos su experiencia durante esta actividad, y decir a dónde se encuentran ahora después de haber vivido la experiencia.
**Me ha sorprendido que las personas ahora pueden relatar en confianza experiencias en donde han sentido la presencia y la relación con su ser querido difunto, cómo también platican y le piden ayuda y consejo ante situaciones difíciles de la vida diaria.
6.-Y siguiendo nuestra costumbre mexicana en que no puede haber festejo sin comida y bebida terminamos la celebración compartiendo lo que cada quien trajo para esta ocasión.
martes 27 de septiembre de 2011
CREANDO MEDIOS PARA RE-ESCRIBIR LA HISTORIA DEL SIDA EN LAS PERSONAS
Anabel Fernández lleva casi seis años trabajando como psicóloga en el centro ambulatorio para la atención y prevención del sida y las infecciones de transmisión sexual (CAPASIT) de Celaya Guanajuato, donde realiza labores de atención y prevención. Estas labores abarcan desde capacitación del personal médico hasta atención psicológica directa a la población abierta y a las poblaciones que se consideran vulnerables, además de la atención psicológica de las personas que ya viven con el virus de VIH Sida, a quienes da consulta individual, de pareja, familiar y/o grupal, dependiendo de la necesidad de cada persona.
En julio pasado, fue a Brasil como parte del grupo “Re-escribiendo historias desde México” a presentar en la “10ª Conferencia Internacional de Terapia Narrativa y Trabajo Comunitario” lo que fue su trabajo final para el “Diplomado Internacional de Prácticas Narrativas y Trabajo Comunitario” organizado por “Colectivo de Prácticas Narrativas”. Aquí les presentamos un resumen de su presentación.
CREANDO MEDIOS PARA RE-ESCRIBIR LA HISTORIA DEL SIDA EN LAS PERSONAS
Anabel Fernández Sámano
El trabajo con las prácticas narrativas ha sido para mí como emprender un nuevo viaje; usarlas en mi trabajo ha sido como ir conociendo lugares nuevos; ir descubriendo dentro de espacios ya familiares, algo diferente. Cada práctica ha ido dejando una huella en mi persona, cada historia la oportunidad de llevar a otros, más alternativas para lidiar con su enfermedad, con su problema o con el dilema que traen consigo.
He trabajado en el mismo lugar durante 5 años, en ese tiempo he podido conocer a gente muy valiosa, tanto los compañeros de trabajo como las personas que me han permitido acompañarlos en el camino de búsqueda de su bienestar. Han habido muchos cambios, desde los espacios de atención hasta el personal, y es que aparentemente el trabajo dentro de las clínicas de salud tiende a ser un lugar donde hay gran cabida para el famoso síndrome de “burn out” (la sensación de estar quemado en el trabajo). En una clínica de atención a personas que viven con VIH y sida, el dolor y la muerte son tema de todos los días; a esto le podemos sumar el trabajo en una institución donde el modelo tradicionalista y paternalista para ver la enfermedad es el que rige, donde el médico tiene la “última palabra”; cada día habrá un reto diferente y cada día hay algo por superar, algunas veces, es a nosotros mismos, a no caer en el sistema, a poder hacer algo distinto, diferente a pesar de las vicisitudes que estén en el camino.
En México hemos lidiado con el sida desde casi el comienzo de la pandemia, desde 1983 que el primer caso de sida en México fue detectado. A 30 años de su aparición en el mundo, ha dejado grandes estragos, millones de muertes y millones de personas infectadas y afectadas por un padecimiento que va más allá de lo físico, más allá de un proceso simple de salud-enfermedad.
El sida es un estigma para muchas personas, un estigma que lleva a muchos a vivir en la marginación, a vivir muy cerca del dolor y del sufrimiento por el abandono de seres queridos, la interrupción de actividades cotidianas, la muerte de la pareja o la pérdida de los padres; esto muchas veces afecta la posibilidad de que las personas acepten el vivir con un virus en su cuerpo; un virus que grita sida, un virus que grita sexo, que grita pecado, que grita muerte. “La peste rosa”, el “cáncer gay” fueron los términos con los cuales se dio a conocer la enfermedad, pues el hecho de que haya sido descubierta primero en homosexuales, --aquellos de quienes nadie quería saber--, dio pauta para que se le viera como un “castigo divino”, algo que las personas se merecen por haber actuado fuera de la “normalidad”, aquello de lo que no se habla, las pasiones sexuales, son las causantes de este gran mal.
Muchas creencias han ido desvaneciéndose poco a poco al pasar de los años, conforme se van descubriendo más cosas. A medida que se va desenmascarando a este gran mal, los estigmas van haciéndose más pequeños. Las instituciones tienen una gran responsabilidad en el tratamiento del sida, pues no tratan con una enfermedad, tratan con personas que viven con una enfermedad. También es importante que las personas que trabajamos dentro de las instituciones, cada día podamos verlo como una oportunidad de abrir nuevos caminos, de que el estigma y la discriminación vayan disminuyendo y así acompañar a las personas en la búsqueda de nuevos caminos y significados a su vida, que podamos funcionar como colaboradores en la formación de sus nuevas historias. Es con este pensamiento que he buscado utilizar la narrativa en mi trabajo.
DESENMASCARANDO AL SIDA
¿Qué es el VIH y qué es el sida?
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida, sida, representa la manifestación clínica final por la infección del virus de inmunodeficiencia humana, VIH. La característica más importante de este virus es la destrucción del sistema inmunológico del cuerpo, el VIH se reproduce a través de nuestras células de CD4 y las destruye en el proceso después de haber hecho copias de sí mismo con nuestra misma célula y utilizando nuestra genética. Este virus pertenece a la familia de los lentivirus, pero se diferencia de otros por el hecho de utilizar a estos linfocitos T CD4. La supresión notable de este tipo de defensas es la que lleva al sida y al desarrollo de diferentes infecciones que tienen que ver con la falta de defensas en el cuerpo.
Sólo hay tres mecanismos de transmisión de este virus, el sanguíneo, el perinatal y el sexual; siendo este último el de mayor incidencia en México y en casi todo el mundo. Todas las personas estamos en riesgo de contraer el VIH.
El proceso de enfermedad y la historia natural de la enfermedad ha cambiado con el uso de los medicamentos antirretrovirales. “Una vez que tiene lugar la entrada del virus en el organismo, se inicia una infección en la que se pueden diferenciar distintas fases o estadios evolutivos relativamente bien definidos y con una duración variable que depende de distintos factores relacionados tanto con el virus como con la persona. Las distintas fases en que se puede dividir la historia natural de la infección son: la fase aguda, que comprende desde el momento de la infección hasta que se produce la seroconversión; la fase crónica, que puede ser más o menos sintomática, y una fase final, a partir del diagnóstico de sida. La aparición de la terapia antirretroviral de gran actividad en el año 1996, ha modificado de forma espectacular la evolución natural de cada una de estas fases.”(Gatell, J.M; et al, 2005)
Desde el primer antirretroviral empleado, la tasa de mortalidad ha ido disminuyendo. En un principio, sólo se contaba con uno que tenía muchos efectos adversos en las personas y muchos preferían no tomarlo, poco a poco se ha ido evolucionando en este aspecto. Ahora existen más de 20 medicamentos antirretrovirales, tienen menos efectos adversos y son mucho más fáciles de tomar; ya no son cocteles de más de 20 pastillas al día, la persona veces puede incluso tomar sólo una pastilla al día. Lo más importante es que, gracias a estos tratamientos, el sida ha pasado de ser una enfermedad mortal a ser una enfermedad crónica.
Los retos ahora son: que la enfermedad se detecte a tiempo, que las personas lleven al 100% su tratamiento, prevenir nuevas infecciones y nuevas cepas de virus y con esto disminuir la mortandad. Se sigue en la búsqueda de una vacuna que prevenga el virus, o una cura del mismo.
NARRATIVA Y SIDA
Recuerdo que al iniciar mi trabajo como psicóloga con personas con VIH, veía antes de la persona, a la enfermedad; no veía el contexto de la persona, no veía una historia de vida, veía una historia de enfermedad y un camino muy largo de sufrimiento y de un duelo interminable. Ciertamente muchas personas estaban en sufrimiento, pero muchas otras en realidad no y yo a todos les quería encontrar ese lado negativo y triste de la enfermedad. Tras uno o dos años, escuché una historia de vida que hizo que me “cayera el veinte”, creo que fue la primera ocasión que escuché a la persona y a su historia y la historia de sufrimiento del sida quedó en segundo plano. Esta historia tenía que ver con su vida, con una vida en la que ella reía, lloraba, gritaba, hablaba, trabajaba, vivía y en donde había toda una serie de historias que yo antes mantenía cerradas. Creo que ahí comenzó un interés especial por buscar formas para realmente escuchar y colaborar con las personas que tenía enfrente.
En los CAPASITS, que son los centros especializados de atención a personas que viven con VIH en el país, existen diferentes especialidades para poder brindar una atención integral y lejos de discriminación y de homofobia. Las personas que acuden a estos centros usualmente son de bajos recursos económicos, con pocos o nulos estudios, de comunidades suburbanas y rurales, muchos con problemáticas de falta de necesidades básicas como alimentación y vivienda. Pero todos y todas comparten el hecho de haber sido diagnosticados con este virus.
Ser diagnosticado como VIH + implica un profundo shock en las personas y en los que los rodean. Temores hacia la muerte, el ser descubierto por otros, además de la enfermedad misma, son los principales miedos que rodean a las personas. El gran desconocimiento que hay en nuestro medio acerca de la enfermedad, hace que este shock pueda ser aún mayor y lleve a muchos a no cuidarse y no atenderse. Aun así, lo que más les interesa a la mayoría de las personas es saber que pueden seguir siendo “normales”, que pueden llevar una vida normal, que pueden seguir manteniendo su estilo de vida, sus metas y ambiciones (Lipp, J. 1992). Las personas que acuden al servicio, buscan regresar a la normalidad, informarse, ser orientados y ser acompañados en los diferentes procesos que llevarán.
Entender la terapia narrativa como una práctica ante todo respetuosa de las personas, que busca no culpabilizar al otro y que ve a las personas como expertas de sus propias vidas, me hizo abrir los ojos ante las prácticas que yo estaba llevando. Ver a los problemas separados de las personas y asumir que tienen habilidades, competencias, creencias, valores y compromisos que les pueden ayudar a reducir la influencia del problema en sus vidas (Morgan, A. 2000), hace una gran diferencia.
“Cuando los problemas son externalizados, cuando la persona ya no cree que es el problema, abre una puerta para explorar sus conocimientos y habilidades y formas de albergar los efectos de los problemas” (Carey, M., Russell, S. 2004). Es nuestro trabajo brindar los medios para que las personas puedan lograr abrir estas puertas de conocimientos y habilidades, que puedan dejar de verse a sí mismas como el problema y que puedan dejar atrás el estigma interno del sida.
Para acompañar a las personas en los diferentes procesos y sus diferentes necesidades, he hecho uso de la narrativa de diferentes maneras, buscando acoplarla a mi medio y a cada persona que acude. He buscado de manera considerable la colectivización de emociones y de historias que han re-significado a la enfermedad en sus vidas.
Las actividades y las poblaciones a las que se atiende en la institución en la que laboro, son diversas. Una de las principales es el apoyo psicológico individual, de pareja o familiar, en grupos de apoyo y de adherencia y grupos relacionados a la prevención, ya sea primaria o secundaria. En cada una de estas actividades he aplicado diferentes prácticas narrativas que han buscado servir como medio para que las personas tomen el volante de sus vidas.
En la consulta individual, de pareja y familiar he buscado llevar conversaciones haciendo uso de testigos externos, documentos y mapas como de remembranza (Carey, M y Russell, S, 2004, White 2007) o “diciendo de nuevo hola” (White, 1994 y 2007) y buscando la externalización de los problemas que traen a consulta y la re-autoría de estas historias para generar nuevas historias alternativas (Carey, M y Russell, S., 2004, White, 2007).
A nivel grupal se ha buscado utilizar diferentes tipos de dinámicas que faciliten la externalización del virus y sus efectos. En grupos de adherencia se ha buscado la agencia personal con el uso de una metáfora de emprender juntos un viaje y construir caminos. Se creó un documento acerca de qué nos sostiene en tiempos difíciles y se creó un grupo para mujeres que han vivido o que viven violencia.
USO DE TESTIGOS EXTERNOS Y CARTA EN UNA INTERVENCIÓN FAMILIAR
En todas mis consultas de las personas que acuden al servicio, he buscado tener conversaciones que les sean significativas haciendo uso de los diferentes mapas de la práctica narrativa. En muchas ocasiones las visitas de las personas a la consulta son sin ningún motivo o necesidad en particular, sólo son mandados por el médico sin una petición clara. En estas ocasiones, he buscado tener conversaciones de reautoría y/o desarrollo robusto de historias que les ayuden a relacionarse diferente con la enfermedad y sus consecuencias.
Un ejemplo significativo del uso de las prácticas narrativas se puede ver en el caso de una familia en la que el padre acababa de ser diagnosticado con VIH, cáncer y hepatitis. Fue un impacto grande para él por verse enfermo y lejos de sus actividades cotidianas, pero también para todos los miembros de la familia, por lo que solicitaron el apoyo y comencé a tener conversaciones con ellos buscando la externalización del problema y el significado del VIH en sus vidas. Después de varias conversaciones mencionaron que la problemática de mayor preocupación era el cambio de conducta de su hija menor, Elia, de 14 años de edad, por lo que se le invito a venir en reiteradas ocasiones a la terapia pero ella no aceptó. Le sugerí a la familia tener una conversación haciendo uso de las preguntas del “decir de nuevo hola” (White, M. 1994) y teniendo a los papás como testigos externos y otra de las hijas, que vive en casa, como a la persona entrevistada. Esta conversación se documentó en una carta para Elia:
“Querida Elia: Te escribo esta carta por que como sabrás tu familia ha estado viniendo a platicar conmigo, y pues has salido mucho a la conversación y como no has estado presente, quise enviarte estas líneas para que estés al tanto de algunas de las cosas de lo que hemos conversado. […]En la última vez que los vi, me tocó escuchar un poco más que de esta rebeldía, por llamar a todas estas conductas de alguna forma, empezando por el que eres la princesa de tus hermanas y con esto empecé a oír muchas otras cosas de ti, como por ejemplo, que eres una influencia muy grande en tu familia, que te admiran por tu perseverancia, esfuerzo y pasión por el deporte y que tienes una gran inteligencia y un muy buen sentido del humor, que eres cortés con las personas al brindarles una sonrisa o saludarlos. Me platicaron que eres una persona en la que tus hermanas confían al platicar y contarse sus cosas. Oye Elia ¿tú sabías algo de esto? Como el hecho de que cuando Clara te ve haciendo las cosas y esforzándote, dedicándote tú sola, la motivas para conseguir más y tratar de hacer las cosas. Me pregunto qué se necesita para vivir a través de todas estas cosas, de tener perseverancia, esfuerzo, pasión, cortesía, sonrisas o ser buena deportista o estudiante; cómo le haces para poder continuar con todo esto ¿Pensando en otras personas de tu edad pasando por situaciones similares qué les aconsejarías?[…] Conozco a otras hijas e hijos de personas con VIH y que están pasando por situaciones similares y me encantaría saber si hay algo que quisieras decirles que les pudiera hacer el camino más fácil. Ok Elia pues te dejo y te envío muchos saludos, espero sigamos en contacto. Byeee!!! Sinceramente. Anabel
Después de esto, ha quedado pendiente la consulta familiar para poder corroborar los efectos del documento entregado, la familia no ha acudido a las consultas programadas de psicología, y no hubo respuesta escrita por parte de Elia. Sin embargo, de manera informal su madre reporta que tuvo cambios de actitud ante la familia, estuvo más colaborativa en labores de la casa y acompañó a su padre a la consulta médica por lo menos en tres ocasiones, esto era algo que ella no estaba haciendo y que la familia le estaba solicitando.
La terapia narrativa constituye una forma diferente de hacer terapia a la tradicional. White en 1988 la describe como una “terapia de méritos literarios” (White, M. 1994).
"Es afirmar que es el relato o historia propia lo que determina qué aspectos de nuestra historia vivida son expresados y es afirmar que es el relato o historia propia lo que determina la forma de la expresión de nuestra experiencia vivida. Es afirmar que vivimos a través de los relatos que tenemos sobre nuestras vidas, que estas historias en efecto moldean nuestras vidas, las constituyen y las abrazan.”
En la experiencia con la familia de Elia, actué con esta guía, y al parecer, a través de las expresiones de su hermana y sus papás, Elia probablemente pudo contarse una historia diferente del papel que podía jugar en el proceso de enfermedad de su papá, al contarse esa historia distinta, puede érmitirse hacer cosas distintas.
TRABAJO CON GRUPOS
Cada historia que escucho dentro del servicio, se hace más fuerte cuando es compartida con otros. Los grupos han funcionado en gran medida debido a las historias que son compartidas dentro de las sesiones. Aun así, no todos pueden participar en estas sesiones grupales con regularidad, hay muchas personas que tienen temor de acercarse al servicio cuando hay muchas personas, y/o de relatar su historia pero sin embargo, sí quieren escuchar otros relatos que les ayuden a darse cuenta de que ellos también pueden salir adelante, así que se han estado buscando formas de compartir más historias y relatos de las sesiones de grupo.
En cada sesión grupal intento hacer uso de alguno de los mapas para llevar la conversación, dependiendo de la problemática que se comparta, el grupo es el que decide el rumbo de la conversación y siempre es con un margen de respeto y de curiosidad ante todos los integrantes. La externalización ha sido muy funcional al momento de hablar de la relación del grupo con el virus y con la enfermedad. Así mismo, he buscado que las personas puedan brindar a los otros sus experiencias positivas de vida para que les sea más fácil salir adelante.
A partir de este trabajo, realicé alrededor de 20 entrevistas a personas de la clínica acerca de lo que los sostiene en tiempos difíciles para poder crear un documento que se pudiera compartir dentro de una dinámica de ceremonia de conmemoración de lucha contra el sida. El objetivo es tener este documento a disposición de las personas que no puedan o quieran asistir al grupo, pero que estén interesadas en escuchar alguna experiencia que pueda contribuir en su proceso de reescribir su relación con la enfermedad.
En el trabajo grupal también apliqué algunas metáforas y/o dinámicas ya establecidas para generar conversaciones acerca de lo que significa para las personas vivir con VIH sin la necesidad de revivir el trauma y buscando encontrar historias de esperanza en sus vidas. En una ocasión, Alfonso Díaz me acompañó para organizar el trabajo de “El árbol de la vida” (Ncube, N. 2006) aprovechando la conmemoración del día Mundial de la Lucha contra el Sida. La dinámica resulto más significativa por la diversidad del grupo, en principio porque venía alguien de lejos a participar con ellas y ellos; además participaron tanto pacientes como miembros del personal encargado de atenderlos; había personas con diversos niveles de preparación académica, desde profesionistas, hasta personas que no sabían leer.
Todos los participantes se mostraron emocionados e involucrados desde que fueron creando sus propios árboles y compartiendo sus historias tanto en parejas como con el grupo. Después observaron el bosque de árboles alrededor del suyo y vieron la posibilidad de poder pasar acompañados los momentos de tormenta o de posibles desastres. Se hizo evidente un sentido de colaboración entre todas y todos incluyendo a las personas que los atienden. Con las personas que no sabían leer o escribir se estuvo trabajando más de cerca para que pudieran ir expresando cada uno de los elementos del árbol que iban realizando. El resultado de la dinámica, fue un gran bosque de más de 40 árboles diferentes, con la intención de hacerlo crecer con el tiempo y dentro del cual las historias se puedan ir re-significando cada vez que acuden a consulta.
Al concluir la dinámica, todo el grupo participó en la elaboración del lazo rojo de Día Mundial de Lucha contra el Sida poniendo su huella o su mano. Se recordó a las personas lo que ese lazo representa: un sentido de comprensión, solidaridad y compasión hacia las personas que viven con VIH y sida en el mundo.
Otra metáfora que se utiliza en grupo es la de la construcción de caminos. Con esta metáfora se realizan “talleres de adherencia”, estos talleres cuentan con una dinámica ya establecida a nivel federal para que, tanto las personas que no han iniciado como las que ya iniciaron su tratamiento, lo tomen de manera correcta. Implementé la metáfora de construcción de caminos ante la poca significación que las personas daban a la información que estaban recibiendo. Esta metáfora la planteo al principio del taller, les pido que piensen en aquello que buscan, sueñan, esperan o anhelan al venir aquí a ser atendidos o en su vida cotidiana y les pido que en grupos pequeños puedan construir el camino hacia eso que quieren. Los equipos reflexionan y discuten sobre lo que pueden enfrentar al momento de su construcción de camino, qué medios pueden utilizar o construir para superar los obstáculos, a quiénes tendrán como trabajadores de construcción, qué utilizarán como materia prima, qué tanto tienen que conocer el terreno para ello. Hacen un dibujo de los caminos y lo exponen frente al grupo. Posteriormente, la información que surge del grupo se introduce como parte del análisis de cada quién para enriquecer los caminos individuales. De ahí se parte con las actividades establecidas en el “taller de adherencia”.
Las respuestas a este taller han sido favorables, al conversar posteriormente con algunas personas, relatan con entusiasmo su proceso de construir ese camino, cuentan que se disminuyen miedos o temores sobre acudir al servicio y a tomar el medicamento. Esto nos permite ir construyendo parte de las nuevas historias de vida que pueden surgir ante la presencia del VIH, pues la mayoría de las personas que toma este taller son personas con un diagnóstico reciente.
El poder compartir las experiencias de vida ha beneficiado tanto a las personas, como a sus familiares e incluso al mismo servicio, son los integrantes del grupo los que buscan que se supere el impacto del diagnóstico y se ponen a sí mismos como ejemplos de vida, no es un médico o psicólogo diciendo que puedes vivir, es una persona viviendo con el virus que te lo dice y además, lo puedes corroborar con la mirada, se nota el bienestar.
CONCLUSIONES
Aplicar las prácticas narrativas en un servicio que trate con enfermedades crónicas y que sea institución del gobierno, puede tener gran entrada, romper con la rutina y hacer más diverso el trabajo. Nos ayuda a buscar mantener siempre la curiosidad y a escuchar cada historia como excepcional y llena de alternativas, de caminos nuevos por tomar, lejos del problema.
Poder llevar al VIH y al sida en el bolsillo y no encima del cuerpo hace una gran diferencia al momento de querer llegar a ese lugar de bienestar o de salud, incluso el hecho de tomar los medicamentos puede ser más fácil. Permite dejar a un lado el estigma del sida, la culpa por estar infectados y el temor de ser discriminados por tener una enfermedad que a todos nos puede pasar y que no es un “castigo divino”.
NOTA:
Para saber más de este trabajo, así como para consultar tanto la carta testimonio como el documento colectivo que aquí se mencionan, sigue esta liga: http://sites.google.com/site/reescribiendohistoriasenmexico/home/creando-medios-para-re-escribir-la-historia-del-sida-en-las-personas
BIBLIOGRAFÍA
Carey, M., Russell, S. (2004) Narrative Therapy: Responding to your questions. Australia: Ed. Dulwich Center Publications.
Foucault, M. (2001) Historia de la Sexualidad: 2 El uso de los placeres sexuales. Ed. S. XXI.
Gatell, J.M; Clotet, B.; Podzamczer, D.; Miró, J. M.; Mallolas, J. (2005) Guía práctica del sida: clínica, diagnóstico y tratamiento. 8ª Ed. Barcelona, España: Ed. Masson.
Morgan, A. (2005) What is narrative therapy? Australia: Ed. Dulwich Centre Publications
Ncube, N. (2006) The Tree of Life Project: Using narrative ideas in work with vulnerable children in Southern Africa. International Journal of Narrative Therapy and Community Work 1:3-16 Australia: Ed. Dullwich Centre Publications
White, M. (1994) Guías para una Terapia Familiar Sistémica. 1ra edición. España: Ed. Gedisa.
White, M. (2007) Maps of Narrative Practice. New York, Norton.
White, M.; Epston, D. (1993). Medios narrativos para fines terapéuticos. 1ra edición. España: Paidos Terapia Familiar.
En julio pasado, fue a Brasil como parte del grupo “Re-escribiendo historias desde México” a presentar en la “10ª Conferencia Internacional de Terapia Narrativa y Trabajo Comunitario” lo que fue su trabajo final para el “Diplomado Internacional de Prácticas Narrativas y Trabajo Comunitario” organizado por “Colectivo de Prácticas Narrativas”. Aquí les presentamos un resumen de su presentación.
CREANDO MEDIOS PARA RE-ESCRIBIR LA HISTORIA DEL SIDA EN LAS PERSONAS
Anabel Fernández Sámano
El trabajo con las prácticas narrativas ha sido para mí como emprender un nuevo viaje; usarlas en mi trabajo ha sido como ir conociendo lugares nuevos; ir descubriendo dentro de espacios ya familiares, algo diferente. Cada práctica ha ido dejando una huella en mi persona, cada historia la oportunidad de llevar a otros, más alternativas para lidiar con su enfermedad, con su problema o con el dilema que traen consigo.
He trabajado en el mismo lugar durante 5 años, en ese tiempo he podido conocer a gente muy valiosa, tanto los compañeros de trabajo como las personas que me han permitido acompañarlos en el camino de búsqueda de su bienestar. Han habido muchos cambios, desde los espacios de atención hasta el personal, y es que aparentemente el trabajo dentro de las clínicas de salud tiende a ser un lugar donde hay gran cabida para el famoso síndrome de “burn out” (la sensación de estar quemado en el trabajo). En una clínica de atención a personas que viven con VIH y sida, el dolor y la muerte son tema de todos los días; a esto le podemos sumar el trabajo en una institución donde el modelo tradicionalista y paternalista para ver la enfermedad es el que rige, donde el médico tiene la “última palabra”; cada día habrá un reto diferente y cada día hay algo por superar, algunas veces, es a nosotros mismos, a no caer en el sistema, a poder hacer algo distinto, diferente a pesar de las vicisitudes que estén en el camino.
En México hemos lidiado con el sida desde casi el comienzo de la pandemia, desde 1983 que el primer caso de sida en México fue detectado. A 30 años de su aparición en el mundo, ha dejado grandes estragos, millones de muertes y millones de personas infectadas y afectadas por un padecimiento que va más allá de lo físico, más allá de un proceso simple de salud-enfermedad.
El sida es un estigma para muchas personas, un estigma que lleva a muchos a vivir en la marginación, a vivir muy cerca del dolor y del sufrimiento por el abandono de seres queridos, la interrupción de actividades cotidianas, la muerte de la pareja o la pérdida de los padres; esto muchas veces afecta la posibilidad de que las personas acepten el vivir con un virus en su cuerpo; un virus que grita sida, un virus que grita sexo, que grita pecado, que grita muerte. “La peste rosa”, el “cáncer gay” fueron los términos con los cuales se dio a conocer la enfermedad, pues el hecho de que haya sido descubierta primero en homosexuales, --aquellos de quienes nadie quería saber--, dio pauta para que se le viera como un “castigo divino”, algo que las personas se merecen por haber actuado fuera de la “normalidad”, aquello de lo que no se habla, las pasiones sexuales, son las causantes de este gran mal.
Muchas creencias han ido desvaneciéndose poco a poco al pasar de los años, conforme se van descubriendo más cosas. A medida que se va desenmascarando a este gran mal, los estigmas van haciéndose más pequeños. Las instituciones tienen una gran responsabilidad en el tratamiento del sida, pues no tratan con una enfermedad, tratan con personas que viven con una enfermedad. También es importante que las personas que trabajamos dentro de las instituciones, cada día podamos verlo como una oportunidad de abrir nuevos caminos, de que el estigma y la discriminación vayan disminuyendo y así acompañar a las personas en la búsqueda de nuevos caminos y significados a su vida, que podamos funcionar como colaboradores en la formación de sus nuevas historias. Es con este pensamiento que he buscado utilizar la narrativa en mi trabajo.
DESENMASCARANDO AL SIDA
¿Qué es el VIH y qué es el sida?
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida, sida, representa la manifestación clínica final por la infección del virus de inmunodeficiencia humana, VIH. La característica más importante de este virus es la destrucción del sistema inmunológico del cuerpo, el VIH se reproduce a través de nuestras células de CD4 y las destruye en el proceso después de haber hecho copias de sí mismo con nuestra misma célula y utilizando nuestra genética. Este virus pertenece a la familia de los lentivirus, pero se diferencia de otros por el hecho de utilizar a estos linfocitos T CD4. La supresión notable de este tipo de defensas es la que lleva al sida y al desarrollo de diferentes infecciones que tienen que ver con la falta de defensas en el cuerpo.
Sólo hay tres mecanismos de transmisión de este virus, el sanguíneo, el perinatal y el sexual; siendo este último el de mayor incidencia en México y en casi todo el mundo. Todas las personas estamos en riesgo de contraer el VIH.
El proceso de enfermedad y la historia natural de la enfermedad ha cambiado con el uso de los medicamentos antirretrovirales. “Una vez que tiene lugar la entrada del virus en el organismo, se inicia una infección en la que se pueden diferenciar distintas fases o estadios evolutivos relativamente bien definidos y con una duración variable que depende de distintos factores relacionados tanto con el virus como con la persona. Las distintas fases en que se puede dividir la historia natural de la infección son: la fase aguda, que comprende desde el momento de la infección hasta que se produce la seroconversión; la fase crónica, que puede ser más o menos sintomática, y una fase final, a partir del diagnóstico de sida. La aparición de la terapia antirretroviral de gran actividad en el año 1996, ha modificado de forma espectacular la evolución natural de cada una de estas fases.”(Gatell, J.M; et al, 2005)
Desde el primer antirretroviral empleado, la tasa de mortalidad ha ido disminuyendo. En un principio, sólo se contaba con uno que tenía muchos efectos adversos en las personas y muchos preferían no tomarlo, poco a poco se ha ido evolucionando en este aspecto. Ahora existen más de 20 medicamentos antirretrovirales, tienen menos efectos adversos y son mucho más fáciles de tomar; ya no son cocteles de más de 20 pastillas al día, la persona veces puede incluso tomar sólo una pastilla al día. Lo más importante es que, gracias a estos tratamientos, el sida ha pasado de ser una enfermedad mortal a ser una enfermedad crónica.
Los retos ahora son: que la enfermedad se detecte a tiempo, que las personas lleven al 100% su tratamiento, prevenir nuevas infecciones y nuevas cepas de virus y con esto disminuir la mortandad. Se sigue en la búsqueda de una vacuna que prevenga el virus, o una cura del mismo.
NARRATIVA Y SIDA
Recuerdo que al iniciar mi trabajo como psicóloga con personas con VIH, veía antes de la persona, a la enfermedad; no veía el contexto de la persona, no veía una historia de vida, veía una historia de enfermedad y un camino muy largo de sufrimiento y de un duelo interminable. Ciertamente muchas personas estaban en sufrimiento, pero muchas otras en realidad no y yo a todos les quería encontrar ese lado negativo y triste de la enfermedad. Tras uno o dos años, escuché una historia de vida que hizo que me “cayera el veinte”, creo que fue la primera ocasión que escuché a la persona y a su historia y la historia de sufrimiento del sida quedó en segundo plano. Esta historia tenía que ver con su vida, con una vida en la que ella reía, lloraba, gritaba, hablaba, trabajaba, vivía y en donde había toda una serie de historias que yo antes mantenía cerradas. Creo que ahí comenzó un interés especial por buscar formas para realmente escuchar y colaborar con las personas que tenía enfrente.
En los CAPASITS, que son los centros especializados de atención a personas que viven con VIH en el país, existen diferentes especialidades para poder brindar una atención integral y lejos de discriminación y de homofobia. Las personas que acuden a estos centros usualmente son de bajos recursos económicos, con pocos o nulos estudios, de comunidades suburbanas y rurales, muchos con problemáticas de falta de necesidades básicas como alimentación y vivienda. Pero todos y todas comparten el hecho de haber sido diagnosticados con este virus.
Ser diagnosticado como VIH + implica un profundo shock en las personas y en los que los rodean. Temores hacia la muerte, el ser descubierto por otros, además de la enfermedad misma, son los principales miedos que rodean a las personas. El gran desconocimiento que hay en nuestro medio acerca de la enfermedad, hace que este shock pueda ser aún mayor y lleve a muchos a no cuidarse y no atenderse. Aun así, lo que más les interesa a la mayoría de las personas es saber que pueden seguir siendo “normales”, que pueden llevar una vida normal, que pueden seguir manteniendo su estilo de vida, sus metas y ambiciones (Lipp, J. 1992). Las personas que acuden al servicio, buscan regresar a la normalidad, informarse, ser orientados y ser acompañados en los diferentes procesos que llevarán.
Entender la terapia narrativa como una práctica ante todo respetuosa de las personas, que busca no culpabilizar al otro y que ve a las personas como expertas de sus propias vidas, me hizo abrir los ojos ante las prácticas que yo estaba llevando. Ver a los problemas separados de las personas y asumir que tienen habilidades, competencias, creencias, valores y compromisos que les pueden ayudar a reducir la influencia del problema en sus vidas (Morgan, A. 2000), hace una gran diferencia.
“Cuando los problemas son externalizados, cuando la persona ya no cree que es el problema, abre una puerta para explorar sus conocimientos y habilidades y formas de albergar los efectos de los problemas” (Carey, M., Russell, S. 2004). Es nuestro trabajo brindar los medios para que las personas puedan lograr abrir estas puertas de conocimientos y habilidades, que puedan dejar de verse a sí mismas como el problema y que puedan dejar atrás el estigma interno del sida.
Para acompañar a las personas en los diferentes procesos y sus diferentes necesidades, he hecho uso de la narrativa de diferentes maneras, buscando acoplarla a mi medio y a cada persona que acude. He buscado de manera considerable la colectivización de emociones y de historias que han re-significado a la enfermedad en sus vidas.
Las actividades y las poblaciones a las que se atiende en la institución en la que laboro, son diversas. Una de las principales es el apoyo psicológico individual, de pareja o familiar, en grupos de apoyo y de adherencia y grupos relacionados a la prevención, ya sea primaria o secundaria. En cada una de estas actividades he aplicado diferentes prácticas narrativas que han buscado servir como medio para que las personas tomen el volante de sus vidas.
En la consulta individual, de pareja y familiar he buscado llevar conversaciones haciendo uso de testigos externos, documentos y mapas como de remembranza (Carey, M y Russell, S, 2004, White 2007) o “diciendo de nuevo hola” (White, 1994 y 2007) y buscando la externalización de los problemas que traen a consulta y la re-autoría de estas historias para generar nuevas historias alternativas (Carey, M y Russell, S., 2004, White, 2007).
A nivel grupal se ha buscado utilizar diferentes tipos de dinámicas que faciliten la externalización del virus y sus efectos. En grupos de adherencia se ha buscado la agencia personal con el uso de una metáfora de emprender juntos un viaje y construir caminos. Se creó un documento acerca de qué nos sostiene en tiempos difíciles y se creó un grupo para mujeres que han vivido o que viven violencia.
USO DE TESTIGOS EXTERNOS Y CARTA EN UNA INTERVENCIÓN FAMILIAR
En todas mis consultas de las personas que acuden al servicio, he buscado tener conversaciones que les sean significativas haciendo uso de los diferentes mapas de la práctica narrativa. En muchas ocasiones las visitas de las personas a la consulta son sin ningún motivo o necesidad en particular, sólo son mandados por el médico sin una petición clara. En estas ocasiones, he buscado tener conversaciones de reautoría y/o desarrollo robusto de historias que les ayuden a relacionarse diferente con la enfermedad y sus consecuencias.
Un ejemplo significativo del uso de las prácticas narrativas se puede ver en el caso de una familia en la que el padre acababa de ser diagnosticado con VIH, cáncer y hepatitis. Fue un impacto grande para él por verse enfermo y lejos de sus actividades cotidianas, pero también para todos los miembros de la familia, por lo que solicitaron el apoyo y comencé a tener conversaciones con ellos buscando la externalización del problema y el significado del VIH en sus vidas. Después de varias conversaciones mencionaron que la problemática de mayor preocupación era el cambio de conducta de su hija menor, Elia, de 14 años de edad, por lo que se le invito a venir en reiteradas ocasiones a la terapia pero ella no aceptó. Le sugerí a la familia tener una conversación haciendo uso de las preguntas del “decir de nuevo hola” (White, M. 1994) y teniendo a los papás como testigos externos y otra de las hijas, que vive en casa, como a la persona entrevistada. Esta conversación se documentó en una carta para Elia:
“Querida Elia: Te escribo esta carta por que como sabrás tu familia ha estado viniendo a platicar conmigo, y pues has salido mucho a la conversación y como no has estado presente, quise enviarte estas líneas para que estés al tanto de algunas de las cosas de lo que hemos conversado. […]En la última vez que los vi, me tocó escuchar un poco más que de esta rebeldía, por llamar a todas estas conductas de alguna forma, empezando por el que eres la princesa de tus hermanas y con esto empecé a oír muchas otras cosas de ti, como por ejemplo, que eres una influencia muy grande en tu familia, que te admiran por tu perseverancia, esfuerzo y pasión por el deporte y que tienes una gran inteligencia y un muy buen sentido del humor, que eres cortés con las personas al brindarles una sonrisa o saludarlos. Me platicaron que eres una persona en la que tus hermanas confían al platicar y contarse sus cosas. Oye Elia ¿tú sabías algo de esto? Como el hecho de que cuando Clara te ve haciendo las cosas y esforzándote, dedicándote tú sola, la motivas para conseguir más y tratar de hacer las cosas. Me pregunto qué se necesita para vivir a través de todas estas cosas, de tener perseverancia, esfuerzo, pasión, cortesía, sonrisas o ser buena deportista o estudiante; cómo le haces para poder continuar con todo esto ¿Pensando en otras personas de tu edad pasando por situaciones similares qué les aconsejarías?[…] Conozco a otras hijas e hijos de personas con VIH y que están pasando por situaciones similares y me encantaría saber si hay algo que quisieras decirles que les pudiera hacer el camino más fácil. Ok Elia pues te dejo y te envío muchos saludos, espero sigamos en contacto. Byeee!!! Sinceramente. Anabel
Después de esto, ha quedado pendiente la consulta familiar para poder corroborar los efectos del documento entregado, la familia no ha acudido a las consultas programadas de psicología, y no hubo respuesta escrita por parte de Elia. Sin embargo, de manera informal su madre reporta que tuvo cambios de actitud ante la familia, estuvo más colaborativa en labores de la casa y acompañó a su padre a la consulta médica por lo menos en tres ocasiones, esto era algo que ella no estaba haciendo y que la familia le estaba solicitando.
La terapia narrativa constituye una forma diferente de hacer terapia a la tradicional. White en 1988 la describe como una “terapia de méritos literarios” (White, M. 1994).
"Es afirmar que es el relato o historia propia lo que determina qué aspectos de nuestra historia vivida son expresados y es afirmar que es el relato o historia propia lo que determina la forma de la expresión de nuestra experiencia vivida. Es afirmar que vivimos a través de los relatos que tenemos sobre nuestras vidas, que estas historias en efecto moldean nuestras vidas, las constituyen y las abrazan.”
En la experiencia con la familia de Elia, actué con esta guía, y al parecer, a través de las expresiones de su hermana y sus papás, Elia probablemente pudo contarse una historia diferente del papel que podía jugar en el proceso de enfermedad de su papá, al contarse esa historia distinta, puede érmitirse hacer cosas distintas.
TRABAJO CON GRUPOS
Cada historia que escucho dentro del servicio, se hace más fuerte cuando es compartida con otros. Los grupos han funcionado en gran medida debido a las historias que son compartidas dentro de las sesiones. Aun así, no todos pueden participar en estas sesiones grupales con regularidad, hay muchas personas que tienen temor de acercarse al servicio cuando hay muchas personas, y/o de relatar su historia pero sin embargo, sí quieren escuchar otros relatos que les ayuden a darse cuenta de que ellos también pueden salir adelante, así que se han estado buscando formas de compartir más historias y relatos de las sesiones de grupo.
En cada sesión grupal intento hacer uso de alguno de los mapas para llevar la conversación, dependiendo de la problemática que se comparta, el grupo es el que decide el rumbo de la conversación y siempre es con un margen de respeto y de curiosidad ante todos los integrantes. La externalización ha sido muy funcional al momento de hablar de la relación del grupo con el virus y con la enfermedad. Así mismo, he buscado que las personas puedan brindar a los otros sus experiencias positivas de vida para que les sea más fácil salir adelante.
A partir de este trabajo, realicé alrededor de 20 entrevistas a personas de la clínica acerca de lo que los sostiene en tiempos difíciles para poder crear un documento que se pudiera compartir dentro de una dinámica de ceremonia de conmemoración de lucha contra el sida. El objetivo es tener este documento a disposición de las personas que no puedan o quieran asistir al grupo, pero que estén interesadas en escuchar alguna experiencia que pueda contribuir en su proceso de reescribir su relación con la enfermedad.
En el trabajo grupal también apliqué algunas metáforas y/o dinámicas ya establecidas para generar conversaciones acerca de lo que significa para las personas vivir con VIH sin la necesidad de revivir el trauma y buscando encontrar historias de esperanza en sus vidas. En una ocasión, Alfonso Díaz me acompañó para organizar el trabajo de “El árbol de la vida” (Ncube, N. 2006) aprovechando la conmemoración del día Mundial de la Lucha contra el Sida. La dinámica resulto más significativa por la diversidad del grupo, en principio porque venía alguien de lejos a participar con ellas y ellos; además participaron tanto pacientes como miembros del personal encargado de atenderlos; había personas con diversos niveles de preparación académica, desde profesionistas, hasta personas que no sabían leer.
Todos los participantes se mostraron emocionados e involucrados desde que fueron creando sus propios árboles y compartiendo sus historias tanto en parejas como con el grupo. Después observaron el bosque de árboles alrededor del suyo y vieron la posibilidad de poder pasar acompañados los momentos de tormenta o de posibles desastres. Se hizo evidente un sentido de colaboración entre todas y todos incluyendo a las personas que los atienden. Con las personas que no sabían leer o escribir se estuvo trabajando más de cerca para que pudieran ir expresando cada uno de los elementos del árbol que iban realizando. El resultado de la dinámica, fue un gran bosque de más de 40 árboles diferentes, con la intención de hacerlo crecer con el tiempo y dentro del cual las historias se puedan ir re-significando cada vez que acuden a consulta.
Al concluir la dinámica, todo el grupo participó en la elaboración del lazo rojo de Día Mundial de Lucha contra el Sida poniendo su huella o su mano. Se recordó a las personas lo que ese lazo representa: un sentido de comprensión, solidaridad y compasión hacia las personas que viven con VIH y sida en el mundo.
Otra metáfora que se utiliza en grupo es la de la construcción de caminos. Con esta metáfora se realizan “talleres de adherencia”, estos talleres cuentan con una dinámica ya establecida a nivel federal para que, tanto las personas que no han iniciado como las que ya iniciaron su tratamiento, lo tomen de manera correcta. Implementé la metáfora de construcción de caminos ante la poca significación que las personas daban a la información que estaban recibiendo. Esta metáfora la planteo al principio del taller, les pido que piensen en aquello que buscan, sueñan, esperan o anhelan al venir aquí a ser atendidos o en su vida cotidiana y les pido que en grupos pequeños puedan construir el camino hacia eso que quieren. Los equipos reflexionan y discuten sobre lo que pueden enfrentar al momento de su construcción de camino, qué medios pueden utilizar o construir para superar los obstáculos, a quiénes tendrán como trabajadores de construcción, qué utilizarán como materia prima, qué tanto tienen que conocer el terreno para ello. Hacen un dibujo de los caminos y lo exponen frente al grupo. Posteriormente, la información que surge del grupo se introduce como parte del análisis de cada quién para enriquecer los caminos individuales. De ahí se parte con las actividades establecidas en el “taller de adherencia”.
Las respuestas a este taller han sido favorables, al conversar posteriormente con algunas personas, relatan con entusiasmo su proceso de construir ese camino, cuentan que se disminuyen miedos o temores sobre acudir al servicio y a tomar el medicamento. Esto nos permite ir construyendo parte de las nuevas historias de vida que pueden surgir ante la presencia del VIH, pues la mayoría de las personas que toma este taller son personas con un diagnóstico reciente.
El poder compartir las experiencias de vida ha beneficiado tanto a las personas, como a sus familiares e incluso al mismo servicio, son los integrantes del grupo los que buscan que se supere el impacto del diagnóstico y se ponen a sí mismos como ejemplos de vida, no es un médico o psicólogo diciendo que puedes vivir, es una persona viviendo con el virus que te lo dice y además, lo puedes corroborar con la mirada, se nota el bienestar.
CONCLUSIONES
Aplicar las prácticas narrativas en un servicio que trate con enfermedades crónicas y que sea institución del gobierno, puede tener gran entrada, romper con la rutina y hacer más diverso el trabajo. Nos ayuda a buscar mantener siempre la curiosidad y a escuchar cada historia como excepcional y llena de alternativas, de caminos nuevos por tomar, lejos del problema.
Poder llevar al VIH y al sida en el bolsillo y no encima del cuerpo hace una gran diferencia al momento de querer llegar a ese lugar de bienestar o de salud, incluso el hecho de tomar los medicamentos puede ser más fácil. Permite dejar a un lado el estigma del sida, la culpa por estar infectados y el temor de ser discriminados por tener una enfermedad que a todos nos puede pasar y que no es un “castigo divino”.
NOTA:
Para saber más de este trabajo, así como para consultar tanto la carta testimonio como el documento colectivo que aquí se mencionan, sigue esta liga: http://sites.google.com/site/reescribiendohistoriasenmexico/home/creando-medios-para-re-escribir-la-historia-del-sida-en-las-personas
BIBLIOGRAFÍA
Carey, M., Russell, S. (2004) Narrative Therapy: Responding to your questions. Australia: Ed. Dulwich Center Publications.
Foucault, M. (2001) Historia de la Sexualidad: 2 El uso de los placeres sexuales. Ed. S. XXI.
Gatell, J.M; Clotet, B.; Podzamczer, D.; Miró, J. M.; Mallolas, J. (2005) Guía práctica del sida: clínica, diagnóstico y tratamiento. 8ª Ed. Barcelona, España: Ed. Masson.
Morgan, A. (2005) What is narrative therapy? Australia: Ed. Dulwich Centre Publications
Ncube, N. (2006) The Tree of Life Project: Using narrative ideas in work with vulnerable children in Southern Africa. International Journal of Narrative Therapy and Community Work 1:3-16 Australia: Ed. Dullwich Centre Publications
White, M. (1994) Guías para una Terapia Familiar Sistémica. 1ra edición. España: Ed. Gedisa.
White, M. (2007) Maps of Narrative Practice. New York, Norton.
White, M.; Epston, D. (1993). Medios narrativos para fines terapéuticos. 1ra edición. España: Paidos Terapia Familiar.
domingo 31 de julio de 2011
Taller de Madres que lidian con el tema de la alimentación de sus hijos
Este mes tuvo lugar en Salvador de Bahía, Brasil la “10a Conferencia Internacional de Terapia Narrativa y Trabajo Comunitario”.
Para conmemorar este evento, queremos compartirles una pequeña muestra de la participación mexicana. Les presentamos un breve resumen del trabajo realizado por Marina González. Ella presento junto con cuatro compañeras más que prepararon trabajos derivados del “Diplomado Internacional de Prácticas Narrativas y Trabajo Comunitario” organizado por “Colectivo de Prácticas Narrativas” en 2010. En colectivo esta presentación se llamó “Re-escribiendo historias desde México”
Por Marina González
Este ejercicio surge cuando en mi consulta conozco a un grupo de mujeres que habían llevado a mi terapia a sus hijos por que tenían una relación difícil con la comida, algunos sufrían de sobrepeso y otros estaban bajos en el promedio de talla de su edad.
Al trabajar con los chicos era muy fácil ver cómo ellos podían moverse de lugar y generar respuestas viables para ellos en la manera de relacionarse con sus hábitos alimenticios. Sin embargo, veía que las madres tenían una sensación de que sus hijos tenían un "problema grave" y todas me hablaban de que ellas eran culpables por ello. Compartían conmigo la preocupación tan grande que vivían y la manera en que se sentían incapaces de resolverlo.
Sus historias inmediatamente resonaron conmigo como madre , tuve una conexión inmediata por que muchas veces he vivido ese sentimiento cuando consultas un experto en el área y te quedas con la sensación de que has quedado expuesta como si no pudieras resolver tus propios problemas.
Fue muy claro ver cómo estas mujeres habían vivido bajo mucha presión porque sin importar lo que hicieran, la preocupación de todos los que las rodeaban era cuánto comían sus hijos. Se cuestionaban su capacidad como madres y cómo al haber consultado una serie de expertos en el tema las había confundido y ahora presentaban un sentimiento de no ser madres competentes porque trataban de cumplir con las expectativas de los demás con respecto a la alimentación de sus hijos, se sentían responsables de que sus hijos no cumplieran con parámetros sociales aceptables de belleza.
Mi trabajo era directamente con los niños, pero estaba consciente de que el sentimiento de inadecuación y de no sentirse en control de su rol como madres, estaba influyendo de manera importante para que estos niños pudieran sentirse capaces de influir directamente de manera positiva en sus hábitos alimenticios. Pensando en todo esto, las convoqué para crear un espacio en donde pudiéramos colaborar juntas. Mi parte consistía en generar conversaciones en las cuales el grupo pudiera buscar una manera eficaz y propia de enfrentar el problema, reflexionando en las historias y vivencias de cada una y tratando de identificar los conocimientos y habilidades que les habían permitido en otros momentos enfrentarse a los diferentes retos de ser madres. Ellas colaboraban conmigo al compartir este espacio, y quedamos que yo podría utilizar nuestra experiencia para mi trabajo final del Diplomado.
Muy conmovida por las historias de estas madres yo traté de trabajar como una de ellas, no como una experta, yo quería que trabajáramos desde el conocimiento local , como madres, como mujeres.
Comenzamos por explorar el problema: hablaban de sentirse rebasadas, sin salida, o aisladas y de como aún así, había algo dentro de ellas que les permitía ver que el medio cultural en el que vivimos tenía que ver en mucho con esta sensación. Lo que sabían y lo que vivían como madres era reemplazado por el “conocimiento experto”, por lo que la primera parte consistió en externalizar el problema con el fin de separarse del mismo y poder hablar de sus efectos. Lo nombramos :"el pleito con la comida".
A partir de que nombramos al problema, la intención fue exponerlo y desenmascararlo, ver los métodos que utiliza para oprimir, atacar, devaluar, etc., conocer los mensajes que manda para engrosar su argumentos y los supuestos no analizados que lo sostienen, buscar las excepciones de su influencia, y así encontrar estrategias o acciones que hicieran diferencia en la manera de vivir con él para ver si podíamos liberarnos un poco de la saturación del problema.
En este momento, para mí era claro que debíamos honrar lo que como mamás sabemos, y que a veces está enterrado por el contexto social en el que estamos, y cómo exigencias sociales nos restringen imponiendo un tipo de femineidad y de la forma "ideal" de ser mamá.
Mi intención era que el grupo expusiera sus conocimientos como madres, que son conocimientos basados en su experiencia cotidiana, y que han sido descalificados y desplazados por los conocimientos de los “expertos en el área” como podrían ser las escuelas, los pediatras, etc.
Decidimos declarar cual era nuestra posición ante el problema: vivimos en un grupo social que promueve la unificación y discrimina las diferencias, lo que hace muy difícil para nosotras no sentirnos sobre exigidas en cuanto a cómo vamos a educar a sus hijos y qué valores van a fomentar en ellos.
Todas nos dimos cuenta de que no queremos meter a nuestros hijos en patrones estereotipados, reconocemos que no se privilegia el quién eres en totalidad, si no que se venera el cómo te ves. Sin embargo, nosotras hemos caído en las sobre-exigencias de estereotipos y hemos promovido esas prácticas al tener un cierto estilo de vida.
Tenemos la idea de que estar flaco es sinónimo de saludable y estar gordo es sinónimo de enfermedad. Como madres somos expertas en crear toda una serie de estrategias abiertas y ocultas para hacer que nuestros hijos entren en nuestra agenda, luego nos sentimos mal porque nos damos cuenta de que son expectativas que no son nuestras si no socialmente construidas y eso nos crea un sentimiento de culpa. Los rasgos de los modelos físicos están asociados a atributos que quisiéramos que nuestros hijos tuvieran, por lo que nos creemos incapaces de promover esos atributos imaginarios porque ni siquiera nacen de nuestros valores. Vimos cómo en las escuelas se legitiman ciertos perfiles maternos, que tratar de cumplirlos nos genera un sentimiento de inadecuación, que socialmente existen criterios de normalización de lo que debe ser una mamá y esto contribuye a las ideas de "buenas y malas madres". Resulta muy difícil reconocer que la manera en que nos aproximamos al problema de nuestros hijos es a través de nuestra saturación del problema. Además de que nos sentimos responsables de la totalidad del problema y esto nos restringe en la manera de actuar. Al externalizar el problema y desenmascarar sus efectos, pudimos vislumbrar la esperanza, la posibilidad y la capacidad que como madres tenemos para enfrentar ese y muchos más problemas familiares. Encontramos varias historias alternativas que describían de manera más fiel el sistema de valores de cada una de las mamás y sus familias, lo cual permitió encontrar una nueva relación de todas con el problema. El problema es muy complejo, por lo mismo hay sentimientos y pensamientos encontrados hacia él. Es una lucha continua entre la sabiduría interior y lo que socialmente se espera.
Surgieron dos metáforas:
- Salto de obstáculos: Comparábamos el trabajo de una madre con una persona que va cabalgando con cierta inercia y confianza, cómo en su camino se tiene que enfrentar a diferentes obstáculos que la sacan de esta cabalgata que lleva cierto ritmo para cambiar de estrategia y ajustarse para saltar. Al saltar bien los obstáculos nos relajábamos en la relación con el problema y nos daba una sensación de competencia y de satisfacción, además de que nos permitía ser más naturales y menos rígidas con nuestros hijos.
- Las paredes del aislamiento: "El pleito con la comida" nos hace construir paredes que nos aíslan. Cuando las derrumbamos y compartimos nuestras historias, es como despertar de la pesadilla que nos dice “no has hecho lo suficiente, no eres una buena madre”. Es entonces cuando podemos ver que estamos rodeadas de conocimiento e intuición, lo cual nos coloca en una posición de mayor control.
Era muy importante para nosotras compartir nuestras ideas con otros grupos de mujeres, por lo que al final del taller elaboramos un comic. El cual serviría como testimonio para presentar lo que descubrimos en el taller.
En la siguiente liga podrás encontrar este comic:
http://sites.google.com/site/reescribiendohistoriasenmexico/home/workshop-with-moms-of-children-dealing-whit-food-issues
Para conmemorar este evento, queremos compartirles una pequeña muestra de la participación mexicana. Les presentamos un breve resumen del trabajo realizado por Marina González. Ella presento junto con cuatro compañeras más que prepararon trabajos derivados del “Diplomado Internacional de Prácticas Narrativas y Trabajo Comunitario” organizado por “Colectivo de Prácticas Narrativas” en 2010. En colectivo esta presentación se llamó “Re-escribiendo historias desde México”
Por Marina González
Este ejercicio surge cuando en mi consulta conozco a un grupo de mujeres que habían llevado a mi terapia a sus hijos por que tenían una relación difícil con la comida, algunos sufrían de sobrepeso y otros estaban bajos en el promedio de talla de su edad.
Al trabajar con los chicos era muy fácil ver cómo ellos podían moverse de lugar y generar respuestas viables para ellos en la manera de relacionarse con sus hábitos alimenticios. Sin embargo, veía que las madres tenían una sensación de que sus hijos tenían un "problema grave" y todas me hablaban de que ellas eran culpables por ello. Compartían conmigo la preocupación tan grande que vivían y la manera en que se sentían incapaces de resolverlo.
Sus historias inmediatamente resonaron conmigo como madre , tuve una conexión inmediata por que muchas veces he vivido ese sentimiento cuando consultas un experto en el área y te quedas con la sensación de que has quedado expuesta como si no pudieras resolver tus propios problemas.
Fue muy claro ver cómo estas mujeres habían vivido bajo mucha presión porque sin importar lo que hicieran, la preocupación de todos los que las rodeaban era cuánto comían sus hijos. Se cuestionaban su capacidad como madres y cómo al haber consultado una serie de expertos en el tema las había confundido y ahora presentaban un sentimiento de no ser madres competentes porque trataban de cumplir con las expectativas de los demás con respecto a la alimentación de sus hijos, se sentían responsables de que sus hijos no cumplieran con parámetros sociales aceptables de belleza.
Mi trabajo era directamente con los niños, pero estaba consciente de que el sentimiento de inadecuación y de no sentirse en control de su rol como madres, estaba influyendo de manera importante para que estos niños pudieran sentirse capaces de influir directamente de manera positiva en sus hábitos alimenticios. Pensando en todo esto, las convoqué para crear un espacio en donde pudiéramos colaborar juntas. Mi parte consistía en generar conversaciones en las cuales el grupo pudiera buscar una manera eficaz y propia de enfrentar el problema, reflexionando en las historias y vivencias de cada una y tratando de identificar los conocimientos y habilidades que les habían permitido en otros momentos enfrentarse a los diferentes retos de ser madres. Ellas colaboraban conmigo al compartir este espacio, y quedamos que yo podría utilizar nuestra experiencia para mi trabajo final del Diplomado.
Muy conmovida por las historias de estas madres yo traté de trabajar como una de ellas, no como una experta, yo quería que trabajáramos desde el conocimiento local , como madres, como mujeres.
Comenzamos por explorar el problema: hablaban de sentirse rebasadas, sin salida, o aisladas y de como aún así, había algo dentro de ellas que les permitía ver que el medio cultural en el que vivimos tenía que ver en mucho con esta sensación. Lo que sabían y lo que vivían como madres era reemplazado por el “conocimiento experto”, por lo que la primera parte consistió en externalizar el problema con el fin de separarse del mismo y poder hablar de sus efectos. Lo nombramos :"el pleito con la comida".
A partir de que nombramos al problema, la intención fue exponerlo y desenmascararlo, ver los métodos que utiliza para oprimir, atacar, devaluar, etc., conocer los mensajes que manda para engrosar su argumentos y los supuestos no analizados que lo sostienen, buscar las excepciones de su influencia, y así encontrar estrategias o acciones que hicieran diferencia en la manera de vivir con él para ver si podíamos liberarnos un poco de la saturación del problema.
En este momento, para mí era claro que debíamos honrar lo que como mamás sabemos, y que a veces está enterrado por el contexto social en el que estamos, y cómo exigencias sociales nos restringen imponiendo un tipo de femineidad y de la forma "ideal" de ser mamá.
Mi intención era que el grupo expusiera sus conocimientos como madres, que son conocimientos basados en su experiencia cotidiana, y que han sido descalificados y desplazados por los conocimientos de los “expertos en el área” como podrían ser las escuelas, los pediatras, etc.
Decidimos declarar cual era nuestra posición ante el problema: vivimos en un grupo social que promueve la unificación y discrimina las diferencias, lo que hace muy difícil para nosotras no sentirnos sobre exigidas en cuanto a cómo vamos a educar a sus hijos y qué valores van a fomentar en ellos.
Todas nos dimos cuenta de que no queremos meter a nuestros hijos en patrones estereotipados, reconocemos que no se privilegia el quién eres en totalidad, si no que se venera el cómo te ves. Sin embargo, nosotras hemos caído en las sobre-exigencias de estereotipos y hemos promovido esas prácticas al tener un cierto estilo de vida.
Tenemos la idea de que estar flaco es sinónimo de saludable y estar gordo es sinónimo de enfermedad. Como madres somos expertas en crear toda una serie de estrategias abiertas y ocultas para hacer que nuestros hijos entren en nuestra agenda, luego nos sentimos mal porque nos damos cuenta de que son expectativas que no son nuestras si no socialmente construidas y eso nos crea un sentimiento de culpa. Los rasgos de los modelos físicos están asociados a atributos que quisiéramos que nuestros hijos tuvieran, por lo que nos creemos incapaces de promover esos atributos imaginarios porque ni siquiera nacen de nuestros valores. Vimos cómo en las escuelas se legitiman ciertos perfiles maternos, que tratar de cumplirlos nos genera un sentimiento de inadecuación, que socialmente existen criterios de normalización de lo que debe ser una mamá y esto contribuye a las ideas de "buenas y malas madres". Resulta muy difícil reconocer que la manera en que nos aproximamos al problema de nuestros hijos es a través de nuestra saturación del problema. Además de que nos sentimos responsables de la totalidad del problema y esto nos restringe en la manera de actuar. Al externalizar el problema y desenmascarar sus efectos, pudimos vislumbrar la esperanza, la posibilidad y la capacidad que como madres tenemos para enfrentar ese y muchos más problemas familiares. Encontramos varias historias alternativas que describían de manera más fiel el sistema de valores de cada una de las mamás y sus familias, lo cual permitió encontrar una nueva relación de todas con el problema. El problema es muy complejo, por lo mismo hay sentimientos y pensamientos encontrados hacia él. Es una lucha continua entre la sabiduría interior y lo que socialmente se espera.
Surgieron dos metáforas:
- Salto de obstáculos: Comparábamos el trabajo de una madre con una persona que va cabalgando con cierta inercia y confianza, cómo en su camino se tiene que enfrentar a diferentes obstáculos que la sacan de esta cabalgata que lleva cierto ritmo para cambiar de estrategia y ajustarse para saltar. Al saltar bien los obstáculos nos relajábamos en la relación con el problema y nos daba una sensación de competencia y de satisfacción, además de que nos permitía ser más naturales y menos rígidas con nuestros hijos.
- Las paredes del aislamiento: "El pleito con la comida" nos hace construir paredes que nos aíslan. Cuando las derrumbamos y compartimos nuestras historias, es como despertar de la pesadilla que nos dice “no has hecho lo suficiente, no eres una buena madre”. Es entonces cuando podemos ver que estamos rodeadas de conocimiento e intuición, lo cual nos coloca en una posición de mayor control.
Era muy importante para nosotras compartir nuestras ideas con otros grupos de mujeres, por lo que al final del taller elaboramos un comic. El cual serviría como testimonio para presentar lo que descubrimos en el taller.
En la siguiente liga podrás encontrar este comic:
http://sites.google.com/site/reescribiendohistoriasenmexico/home/workshop-with-moms-of-children-dealing-whit-food-issues
martes 21 de junio de 2011
CUATRO MEDIOS DE DIFUSIÓN DE LAS PRÁCTICAS NARRATIVAS
En esta ocasión queremos compartir con ustedes cuatro medios de difusión de las Prácticas Narrativas que produce regularmente el Dulwich Centre, de Australia:
“International Journal of Narrative Therapy and Community Work"
El primero y más conocido medio de difusión, consiste en una publicación periódica en inglés que contiene las más recientes ideas y desarrollos de la práctica narrativa de todas partes del mundo. El contenido es revisado por un grupo asesor constituido por colegas de países como: México, Hong Kong, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Noruega, Irlanda, Dinamarca, Austria, Israel, Reino Unido, y Estados Unidos. Se publica cuatro veces al año y cada número suele dedicarse a uno o dos temas concretos.
El número 1 de este año acaba de salir y está dedicado al tema de “asalto sexual” con el título “Responding to Sexual Assault.
Nosotras en Grupo Terapia Narrativa Coyoacán estamos a cargo de la suscripción a esta publicación para México, como parte de nuestra labor como distribuidoras de las publicaciones de Dulwich Centre Publications: http://www.terapianarrativacoyoacan.com/venta.html
Para suscribirse en otras partes del mundo, existen distribuidores en diferentes países: http://dulwichcentre.com.au/distributors.html
“Explorations: An E-journal of NarrativePractice”
Esta es una publicación gratuita en línea que provee un foro internacional, revisado por pares, para compartir experiencias de terapia narrativa y de prácticas narrativas.
Se busca que el e-journal contribuya al desarrollo creativo de las prácticas narrativas al apoyar a nuevas generaciones de escritores y al facilitar el acceso gratuito a los artículos desde diferentes partes del mundo. El idioma común para la publicación de estos artículos es el inglés, pero muchos de ellos traen versiones en diferentes idiomas, entre ellos, el español.
La última entrega incluye una reseña en español del libro de Martha Campillo “Terapia Narrativa: Auto-aprendizaje y co-aprendizaje grupal”. http://dulwichcentre.com.au/e-journal.html
“Narrative E-zine: Multiple stories, Multimedia”
El e-zine, o magazine en línea, es una nueva sección a modo de suplemento del e-journal. Esta sección presenta múltiples historias y fragmentos multimedia relacionados con la práctica y las ideas narrativas, desde diferentes rincones del planeta. Se incluyen videos de entrevistas y conferencias, invithttp://www.blogger.com/img/blank.gifaciones a colaboraciones con proyectos comunitarios, reseñas de trabajos con fotos, videos e ilustraciones, etc.
La primera entrega, incluye un artículo en español en el que Juan Antonio Bustamante Donoso, de Chile, presenta el taller “Prácticas Narrativas Colectivas: Reclamando nuestras vidas de la historia de la depresión”, un trabajo grupal con la comunidad de adultos mayores de la población de Glorias Navales de Viña del Mar.
Este primer número del e-zine es el inicio de un proyecto que se espera vaya creciendo con el tiempo, y para el cual se invita la (el) lector(a) a colaborar con opiniones y sugerencias de trabajos que pudieran incluirse en el futuro. http://dulwichcentre.com.au/narrative-therapy-e-zine-issue-1.html
“Dulwich Centre e-mail News”
Los invitamos también a suscribirse al boletín de noticias de Dulwich Centre (en inglés) por medio del cual recibirán periódicamente, vía e-mail y de forma gratuita, las novedades de cursos, presentaciones, lanzamiento de publicaciones, conferencias y demás eventos significativos del centro.
En la entrega más reciente se incluye la posibilidad de bajar GRATIS el último libro de David Epston “Down under and up over: Travels with Narrative Therapy”. Además, el anuncio de la Maestría en Terapia Narrativa, la Conferencia de Brasil, cursos en línea disponibles para cualquier país, Narrativa para contextos organizacionales y coaching y muchas noticias más.
Visita este último boletín y suscríbete para recibirlo periódicamente en: http://dulwichcentre.com.au/email-news.html
Esperamos que estas sugerencias sean de su interés. No olviden visitar también la página oficial del Dulwich Centre, con nuevas adiciones a sus secciones en español y otros idiomas:
http://www.dulwichcentre.com.au/
http://dulwichcentre.com.au/spanish-narrative-therapy-resources.html
Para más información, no duden en contactarnos vía correo electrónico o agregando un comentario a esta nota.
Saludos
Grupo Terapia Narrativa Coyoacán
“International Journal of Narrative Therapy and Community Work"
El primero y más conocido medio de difusión, consiste en una publicación periódica en inglés que contiene las más recientes ideas y desarrollos de la práctica narrativa de todas partes del mundo. El contenido es revisado por un grupo asesor constituido por colegas de países como: México, Hong Kong, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Noruega, Irlanda, Dinamarca, Austria, Israel, Reino Unido, y Estados Unidos. Se publica cuatro veces al año y cada número suele dedicarse a uno o dos temas concretos.
El número 1 de este año acaba de salir y está dedicado al tema de “asalto sexual” con el título “Responding to Sexual Assault.
Nosotras en Grupo Terapia Narrativa Coyoacán estamos a cargo de la suscripción a esta publicación para México, como parte de nuestra labor como distribuidoras de las publicaciones de Dulwich Centre Publications: http://www.terapianarrativacoyoacan.com/venta.html
Para suscribirse en otras partes del mundo, existen distribuidores en diferentes países: http://dulwichcentre.com.au/distributors.html
“Explorations: An E-journal of NarrativePractice”
Esta es una publicación gratuita en línea que provee un foro internacional, revisado por pares, para compartir experiencias de terapia narrativa y de prácticas narrativas.
Se busca que el e-journal contribuya al desarrollo creativo de las prácticas narrativas al apoyar a nuevas generaciones de escritores y al facilitar el acceso gratuito a los artículos desde diferentes partes del mundo. El idioma común para la publicación de estos artículos es el inglés, pero muchos de ellos traen versiones en diferentes idiomas, entre ellos, el español.
La última entrega incluye una reseña en español del libro de Martha Campillo “Terapia Narrativa: Auto-aprendizaje y co-aprendizaje grupal”. http://dulwichcentre.com.au/e-journal.html
“Narrative E-zine: Multiple stories, Multimedia”
El e-zine, o magazine en línea, es una nueva sección a modo de suplemento del e-journal. Esta sección presenta múltiples historias y fragmentos multimedia relacionados con la práctica y las ideas narrativas, desde diferentes rincones del planeta. Se incluyen videos de entrevistas y conferencias, invithttp://www.blogger.com/img/blank.gifaciones a colaboraciones con proyectos comunitarios, reseñas de trabajos con fotos, videos e ilustraciones, etc.
La primera entrega, incluye un artículo en español en el que Juan Antonio Bustamante Donoso, de Chile, presenta el taller “Prácticas Narrativas Colectivas: Reclamando nuestras vidas de la historia de la depresión”, un trabajo grupal con la comunidad de adultos mayores de la población de Glorias Navales de Viña del Mar.
Este primer número del e-zine es el inicio de un proyecto que se espera vaya creciendo con el tiempo, y para el cual se invita la (el) lector(a) a colaborar con opiniones y sugerencias de trabajos que pudieran incluirse en el futuro. http://dulwichcentre.com.au/narrative-therapy-e-zine-issue-1.html
“Dulwich Centre e-mail News”
Los invitamos también a suscribirse al boletín de noticias de Dulwich Centre (en inglés) por medio del cual recibirán periódicamente, vía e-mail y de forma gratuita, las novedades de cursos, presentaciones, lanzamiento de publicaciones, conferencias y demás eventos significativos del centro.
En la entrega más reciente se incluye la posibilidad de bajar GRATIS el último libro de David Epston “Down under and up over: Travels with Narrative Therapy”. Además, el anuncio de la Maestría en Terapia Narrativa, la Conferencia de Brasil, cursos en línea disponibles para cualquier país, Narrativa para contextos organizacionales y coaching y muchas noticias más.
Visita este último boletín y suscríbete para recibirlo periódicamente en: http://dulwichcentre.com.au/email-news.html
Esperamos que estas sugerencias sean de su interés. No olviden visitar también la página oficial del Dulwich Centre, con nuevas adiciones a sus secciones en español y otros idiomas:
http://www.dulwichcentre.com.au/
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Para más información, no duden en contactarnos vía correo electrónico o agregando un comentario a esta nota.
Saludos
Grupo Terapia Narrativa Coyoacán
miércoles 18 de mayo de 2011
"Sobre la diversidad y otros malos entendidos"
Las palabras han sido herramientas primordiales del lenguaje aún antes del desarrollo de la política o la religión. Han regido nuestra comunicación siendo jueces y partes, elogios e insultos, premios y condenas... Hoy existen en el mundo centenares de lenguas, esto significa que el ser humano ha inventado miles, e incluso millones de sonidos para describir todo aquello que nos rodea. Y la ambición que nos llevó a nombrar el Universo nos ha cegado a nuestro propio interior, y ahora las palabras se tuercen, alargándose más allá de sus límites para llenar espacios que permanecen lejos del alcance de la razón común. Vivimos una crisis del lenguaje.
Los antiguos griegos nos aportaron la palabra "definir" que originalmente se refiere a la acción de establecer o identificar todo aquello que un sustantivo NO es, estableciendo los límites -definiendo, marcando un final- del concepto que dicha palabra contiene. Los siglos se han encargado de invertir el significado de este vocablo otorgándonos una verdadera maldición. Mientras la palabra griega permitía lugar a cierta holgura en la conceptualización de un sustantivo, la nueva palabra se convierte en una cárcel.
Ahora sabemos que en la inmensa complejidad que el simple término "ser humano" engloba, no podemos ya encajar limpiamente palabras como por ejemplo género "masculino" o "femenino" pues el gradiente es tan amplio que aplicárselas a alguien resulta ambiguo. ¿Por qué insistimos en definir?
Reflexionemos un momento sobre toda aquella riqueza que la mente, el corazón y el espíritu humano es capaz de generar... ¿Cuánto se pierde cuando un individuo es encasillado en una sola palabra? Ya sea blanco, negro, hombre, mujer, cristiano, musulmán, homosexual, heterosexual... una persona nunca es una, dos o tres cosas –o palabras- una persona es todo lo visible e invisible que un SER humano representa. He ahí la diversidad, las opciones son infinitas, como infinitas son sus combinaciones, ¿qué es una simple palabra en comparación?
La "definición griega" de DIVERSIDAD sería entonces: diversidad no es apresar, encasillar, discriminar, definir -en el sentido moderno-, o señalar... Diversidad implica no requerir de una palabra o una explicación, es aceptar que ni siquiera nosotros mismos podemos entender completamente a otro ser humano y aún así poder convivir, conocer, querer, odiar y amar.
Jesús Fájer de Prado
Los antiguos griegos nos aportaron la palabra "definir" que originalmente se refiere a la acción de establecer o identificar todo aquello que un sustantivo NO es, estableciendo los límites -definiendo, marcando un final- del concepto que dicha palabra contiene. Los siglos se han encargado de invertir el significado de este vocablo otorgándonos una verdadera maldición. Mientras la palabra griega permitía lugar a cierta holgura en la conceptualización de un sustantivo, la nueva palabra se convierte en una cárcel.
Ahora sabemos que en la inmensa complejidad que el simple término "ser humano" engloba, no podemos ya encajar limpiamente palabras como por ejemplo género "masculino" o "femenino" pues el gradiente es tan amplio que aplicárselas a alguien resulta ambiguo. ¿Por qué insistimos en definir?
Reflexionemos un momento sobre toda aquella riqueza que la mente, el corazón y el espíritu humano es capaz de generar... ¿Cuánto se pierde cuando un individuo es encasillado en una sola palabra? Ya sea blanco, negro, hombre, mujer, cristiano, musulmán, homosexual, heterosexual... una persona nunca es una, dos o tres cosas –o palabras- una persona es todo lo visible e invisible que un SER humano representa. He ahí la diversidad, las opciones son infinitas, como infinitas son sus combinaciones, ¿qué es una simple palabra en comparación?
La "definición griega" de DIVERSIDAD sería entonces: diversidad no es apresar, encasillar, discriminar, definir -en el sentido moderno-, o señalar... Diversidad implica no requerir de una palabra o una explicación, es aceptar que ni siquiera nosotros mismos podemos entender completamente a otro ser humano y aún así poder convivir, conocer, querer, odiar y amar.
Jesús Fájer de Prado
miércoles 30 de marzo de 2011
Narrative Practice: Continuing the Conversations
NOTICIA:
Ya está a la venta en Amazon el libro “Narrative Practice: Continuing the Conversations” de Norton Publications, que contiene los escritos de Michael White que hasta ahora no habían sido publicados. Además, para construir el último capítulo, Cheryl White pidió a personas de diferentes partes del mundo, testimonios sobre la Narrativa y sobre el legado de Michael. Tuvimos el honor Leticia Uribe y Ángeles Díaz Rubín (Cuqui Toledo) como integrantes de Terapia Narrativa Coyoacán de representar a México. A continuación les compartimos lo que escribimos y que quedó en los archivos de Michael White en la página de Dulwich Centre.
Consulten: http://www.dulwichcentre.com.au/narrative-practice-continuing-the-conversations.html
Traducción de los artículos publicados en inglés en Dulwich Centre, archivo M. White
Enero 2011
PRACTICANTES DE NARRATIVA COLABORANDO EN MÉXICO
Leticia Uribe
Me parece que la evolución más esperanzadora que se está desarrollando a mi alrededor tiene que ver con la formación de grupos de terapeutas interesados en la práctica narrativa –grupos que actualmente están practicando, estudiando y enseñando las ideas narrativas en diferentes contextos. Esto significa, por un lado, que más gente está teniendo contacto con las prácticas narrativas a través de talleres y cursos, así como a través de la terapia y el trabajo comunitario. Por otro lado, esto crea la posibilidad de desarrollar ideas narrativas que se apliquen de una forma más cómoda a nuestro contexto cultural. Lo que más me gusta de estos grupos es que estamos colaborando unos con otros sin ningún sentido de competencia o rivalidad.
Desde el momento en que empezamos a trabajar juntas, hemos hecho un esfuerzo por entender y asimilar el concepto de identidades multi-historiadas, así que nos hemos “entrenado” a nosotras mismas para dejar detrás las miradas uni-historiadas entre quienes conformamos el grupo. Esto nos ha llevado a un lugar de respeto, admiración y reconocimiento de las fortalezas y los valores de cada uno de los miembros del grupo. De esta forma, cada vez que hay una diferencia de opinión, podemos encontrar la forma de hacerla coexistir, en lugar de dejar que nos divida. Lo que expresa esto más claramente es el hecho de que hemos podido trabajar juntas durante casi siete años de manera horizontal, sin sentir diferencias de poder o necesidades de rivalidad individualista. Así que, a lo largo del tiempo, hemos desarrollado una buena amistad y una muy valorada relación personal entre nosotras.
Mi deseo es que más personas entren en contacto con las ideas narrativas en diferentes contextos de servicios de salud, trabajo comunitario e incluso en el servicio público en México. Creo que eso podría contribuir a generar modos de trabajo más diversos, abiertos y respetuosos y como consecuencia, esparciría un modo multi-historiado de entender nuestras identidades individuales y colectivas. De esta forma podríamos estar más en contacto con nuestras posibilidades como mexicanos, en lugar de enfocarnos sólo en los problemas nacionales y en nuestras “fallas” y dificultades culturales.
“SAYING HELLO AGAIN” EN MEXICO
Cuqui Toledo en México
Cuando Emily Sued murió y al año siguiente también Michael White, me entristecí al pensar que la práctica narrativa también se moriría en México, pero ahora pienso en forma diferente porque La Narrativa ha seguido creciendo: En octubre del año pasado, Marta Campillo escribió un libro de texto para aprender terapia narrativa; en el Congreso de Psicología de Chihuahua los talleres de David Epston y de Maggie Carey se llenaron al tope y la gente joven se sorprendió y se interesó en las ideas narrativas; Antonella Amicone trabaja en forma narrativa con un grupo grande de empleados gubernamentales en Cuernavaca y Alfonso Díaz ya ofrece el diplomado internacional en terapia y práctica narrativa, además de su trabajo comunitario en Oaxaca que está creciendo; nosotros, como parte del trabajo en el grupo Terapia Narrativa Coyoacán, trabajamos durante un año brindando capacitación en la práctica narrativa a 50 trabajadoras sociales, fue una experiencia muy grata ver como florecieron estas mujeres al tener contacto con las ideas narrativas.
Desde su comienzo, nuestro grupo de estudio en Terapia Narrativa Coyoacán ha tenido el propósito de seguir profundizando las ideas de Michael White. Cuando terminamos el diplomado #2 de Narrativa que dirigió Emily Sued, nos dijo: “Ya no hay un diplomado #3, ahora la responsabilidad de desarrollar la Práctica Narrativa en México es de ustedes”. Y cuando Emily murió, hicimos la promesa de cuidar este trabajo tan invaluable. Muchas veces la gente piensa que La Narrativa es una técnica más, y que se usa de forma “light”, pero definitivamente eso no es Narrativa. Cuando Michael murió, en el grupo estábamos estudiando su libro “Maps of Narrative Practices” y recuerdo que pensé que era el final de las ideas narrativas, pero empezaron a llegar las revistas Journal of Narrative Therapy and Community Work, llenas de nuevas ideas que brotan del legado que Michael dejó. Ahora la imagen que tengo de la terapia narrativa es que crece y seguirá creciendo dándonos nuevas perspectivas.
La Herencia personal y profesional que Michael me dejó:
Conocí a Michael la primera vez que vino a México, y le agradecí su maravilloso artículo “Saying Hullo Again” ya que había sido de gran ayuda para mí, me había dado energía para seguir en la vida. Cuando le estaba contando que mi hijo había muerto de SIDA hacia unos meses, noté que sus ojos se llenaban de lágrimas, pensé que la contaminación de la ciudad le estaba afectando y se lo pregunté, pero él me contestó: “Mis lágrimas son de dolor por la experiencia que has vivido”. Este fue el momento en el que decidí que esa era la clase de terapeuta que yo quería ser, tener la capacidad de unirme a las personas en la forma en que Michael se había acercado a mí. Desde entonces he seguido el proceso de incorporar a mi vida, cada día más, las ideas narrativas.
Parte de mi trabajo es en una escuela católica en donde entre otras actividades he organizado la celebración del “Día de Muertos”, y he descubierto que la tradición mexicana, la religión católica y la práctica narrativa tienen el mismo mensaje dicho en diferente forma; así las ceremonias para honrar a nuestros seres queridos difuntos resultan maravillosas, se viven con mucho respeto y alegría. Una religiosa, que fue directora de la escuela y ahora está en Cuba, me contó por e-mail que cuando visita a las personas que sufren por alguna enfermedad, se acuerda de las ideas narrativas que aprendió cuando conversábamos, y con esta forma les ayuda a que se sientan mejor.
Uno de los propósitos que tengo en la vida es seguir cultivando las ideas narrativas, es por eso que cada mañana, cuando despierto a un nuevo día, “digo nuevamente hola” a mi querido hijo, a Emily y a Michael y nos vamos juntos a vivir el día. Mi experiencia ha sido que soy más feliz viviendo de esta manera y también, que necesito de su ayuda para hacer mejor mi trabajo.
Ya está a la venta en Amazon el libro “Narrative Practice: Continuing the Conversations” de Norton Publications, que contiene los escritos de Michael White que hasta ahora no habían sido publicados. Además, para construir el último capítulo, Cheryl White pidió a personas de diferentes partes del mundo, testimonios sobre la Narrativa y sobre el legado de Michael. Tuvimos el honor Leticia Uribe y Ángeles Díaz Rubín (Cuqui Toledo) como integrantes de Terapia Narrativa Coyoacán de representar a México. A continuación les compartimos lo que escribimos y que quedó en los archivos de Michael White en la página de Dulwich Centre.
Consulten: http://www.dulwichcentre.com.au/narrative-practice-continuing-the-conversations.html
Traducción de los artículos publicados en inglés en Dulwich Centre, archivo M. White
Enero 2011
PRACTICANTES DE NARRATIVA COLABORANDO EN MÉXICO
Leticia Uribe
Me parece que la evolución más esperanzadora que se está desarrollando a mi alrededor tiene que ver con la formación de grupos de terapeutas interesados en la práctica narrativa –grupos que actualmente están practicando, estudiando y enseñando las ideas narrativas en diferentes contextos. Esto significa, por un lado, que más gente está teniendo contacto con las prácticas narrativas a través de talleres y cursos, así como a través de la terapia y el trabajo comunitario. Por otro lado, esto crea la posibilidad de desarrollar ideas narrativas que se apliquen de una forma más cómoda a nuestro contexto cultural. Lo que más me gusta de estos grupos es que estamos colaborando unos con otros sin ningún sentido de competencia o rivalidad.
Desde el momento en que empezamos a trabajar juntas, hemos hecho un esfuerzo por entender y asimilar el concepto de identidades multi-historiadas, así que nos hemos “entrenado” a nosotras mismas para dejar detrás las miradas uni-historiadas entre quienes conformamos el grupo. Esto nos ha llevado a un lugar de respeto, admiración y reconocimiento de las fortalezas y los valores de cada uno de los miembros del grupo. De esta forma, cada vez que hay una diferencia de opinión, podemos encontrar la forma de hacerla coexistir, en lugar de dejar que nos divida. Lo que expresa esto más claramente es el hecho de que hemos podido trabajar juntas durante casi siete años de manera horizontal, sin sentir diferencias de poder o necesidades de rivalidad individualista. Así que, a lo largo del tiempo, hemos desarrollado una buena amistad y una muy valorada relación personal entre nosotras.
Mi deseo es que más personas entren en contacto con las ideas narrativas en diferentes contextos de servicios de salud, trabajo comunitario e incluso en el servicio público en México. Creo que eso podría contribuir a generar modos de trabajo más diversos, abiertos y respetuosos y como consecuencia, esparciría un modo multi-historiado de entender nuestras identidades individuales y colectivas. De esta forma podríamos estar más en contacto con nuestras posibilidades como mexicanos, en lugar de enfocarnos sólo en los problemas nacionales y en nuestras “fallas” y dificultades culturales.
“SAYING HELLO AGAIN” EN MEXICO
Cuqui Toledo en México
Cuando Emily Sued murió y al año siguiente también Michael White, me entristecí al pensar que la práctica narrativa también se moriría en México, pero ahora pienso en forma diferente porque La Narrativa ha seguido creciendo: En octubre del año pasado, Marta Campillo escribió un libro de texto para aprender terapia narrativa; en el Congreso de Psicología de Chihuahua los talleres de David Epston y de Maggie Carey se llenaron al tope y la gente joven se sorprendió y se interesó en las ideas narrativas; Antonella Amicone trabaja en forma narrativa con un grupo grande de empleados gubernamentales en Cuernavaca y Alfonso Díaz ya ofrece el diplomado internacional en terapia y práctica narrativa, además de su trabajo comunitario en Oaxaca que está creciendo; nosotros, como parte del trabajo en el grupo Terapia Narrativa Coyoacán, trabajamos durante un año brindando capacitación en la práctica narrativa a 50 trabajadoras sociales, fue una experiencia muy grata ver como florecieron estas mujeres al tener contacto con las ideas narrativas.
Desde su comienzo, nuestro grupo de estudio en Terapia Narrativa Coyoacán ha tenido el propósito de seguir profundizando las ideas de Michael White. Cuando terminamos el diplomado #2 de Narrativa que dirigió Emily Sued, nos dijo: “Ya no hay un diplomado #3, ahora la responsabilidad de desarrollar la Práctica Narrativa en México es de ustedes”. Y cuando Emily murió, hicimos la promesa de cuidar este trabajo tan invaluable. Muchas veces la gente piensa que La Narrativa es una técnica más, y que se usa de forma “light”, pero definitivamente eso no es Narrativa. Cuando Michael murió, en el grupo estábamos estudiando su libro “Maps of Narrative Practices” y recuerdo que pensé que era el final de las ideas narrativas, pero empezaron a llegar las revistas Journal of Narrative Therapy and Community Work, llenas de nuevas ideas que brotan del legado que Michael dejó. Ahora la imagen que tengo de la terapia narrativa es que crece y seguirá creciendo dándonos nuevas perspectivas.
La Herencia personal y profesional que Michael me dejó:
Conocí a Michael la primera vez que vino a México, y le agradecí su maravilloso artículo “Saying Hullo Again” ya que había sido de gran ayuda para mí, me había dado energía para seguir en la vida. Cuando le estaba contando que mi hijo había muerto de SIDA hacia unos meses, noté que sus ojos se llenaban de lágrimas, pensé que la contaminación de la ciudad le estaba afectando y se lo pregunté, pero él me contestó: “Mis lágrimas son de dolor por la experiencia que has vivido”. Este fue el momento en el que decidí que esa era la clase de terapeuta que yo quería ser, tener la capacidad de unirme a las personas en la forma en que Michael se había acercado a mí. Desde entonces he seguido el proceso de incorporar a mi vida, cada día más, las ideas narrativas.
Parte de mi trabajo es en una escuela católica en donde entre otras actividades he organizado la celebración del “Día de Muertos”, y he descubierto que la tradición mexicana, la religión católica y la práctica narrativa tienen el mismo mensaje dicho en diferente forma; así las ceremonias para honrar a nuestros seres queridos difuntos resultan maravillosas, se viven con mucho respeto y alegría. Una religiosa, que fue directora de la escuela y ahora está en Cuba, me contó por e-mail que cuando visita a las personas que sufren por alguna enfermedad, se acuerda de las ideas narrativas que aprendió cuando conversábamos, y con esta forma les ayuda a que se sientan mejor.
Uno de los propósitos que tengo en la vida es seguir cultivando las ideas narrativas, es por eso que cada mañana, cuando despierto a un nuevo día, “digo nuevamente hola” a mi querido hijo, a Emily y a Michael y nos vamos juntos a vivir el día. Mi experiencia ha sido que soy más feliz viviendo de esta manera y también, que necesito de su ayuda para hacer mejor mi trabajo.
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