lunes, 26 de mayo de 2014

Ceremonias de definición: Testig@s Extern@s


Ceremonias de definición: Testig@s Extern@s

Una descripción basada en mi práctica

Leticia Uribe M.

Recientemente estuve trabajando en un capítulo del primer libro que estará en la búsqueda de recopilar la experiencia latinoamericana en las Prácticas Narrativas[1]. Este capítulo incluye un ejemplo de la práctica de Testig@s Extern@s, y al escribirlo, me di cuenta, de que no existen artículos en español que expliquen este proceso. Por esta razón decidí escribir este texto para nuestro blog.

Por otro lado, en mi experiencia con esta ceremonia, me he dado cuenta de que gran parte del resultado al que se puede llegar, depende de cómo se da la conversación de la primera etapa, el “contar”; sin embargo, no hay mucho escrito sobre la forma en que se pueden generar conversaciones en esta etapa que faciliten el engrosamiento de las historias preferidas en el resto del proceso. Es por eso que en este trabajo doy prioridad y describo a detalle lo que yo he visto que me funciona mejor hacer y preguntar en esta etapa.

La Ceremonia de Definición o Práctica de Testig@s extern@s es un proceso desarrollado por Michael White a partir de las ideas de Barbara Myerhoff, que busca ampliar la audiencia que dé escucha y testimonio a las historias alternativas, para engrosarlas y afianzarlas.

White desarrolló un mapa para estas prácticas, dividiendo las conversaciones en 3 etapas: el contar, el recontar y el recontar del recontar. La primera etapa es una conversación con la persona que se sitúa al centro de la ceremonia, es decir, a quien va dirigida, mientras l@s testig@s escuchan. En la segunda etapa, se hace una entrevista puntual a las personas que cumplen la función de testig@s, acerca de lo que escucharon. En la última etapa, se vuelve a entrevistar a la persona al centro de la ceremonia.


Antes de iniciar la ceremonia, la o el terapeuta que dirige la conversación prepara a l@s testig@s, indicándoles que su labor consiste en escuchar y aportar de una manera diferente a lo que acostumbramos hacer socialmente cuando se nos pide nuestra “opinión” ante las historias de otras personas. Aquí es importante no juzgar, ya sea de forma negativa (crítica) o de forma positiva (aplauso, felicitación o “porras”); además, tampoco se busca que den “consejos” acerca de lo que se debería hacer. Lo más útil es escuchar tratando de distinguir qué es lo que la persona valora para su vida, y cómo eso le lleva a pensar, actuar o reaccionar del modo en que lo hace.

Es útil indicarles que en cada etapa se intentará que la persona a la que le toca hablar se dirija únicamente a la o el terapeuta que lleva la sesión: Esto les ayuda a mantener una posición que sea sólo de escucha, sin sentir la necesidad de reaccionar o responder de manera inmediata con la mirada o la actitud, lo que permite respuestas más conectadas con la propia experiencia y menos con lo que se pueda imaginar que la otra persona espera oír. Incluso la organización de los asientos puede hacerse de forma que no permita el contacto visual directo entre testig@s y la persona al centro.

Todo esto ayuda a generar una conversación diferente que lleva a una escucha distinta a la que estamos acostumbrad@s en la vida cotidiana y permite conectar con la resonancia entre lo que las personas valoran. Hay que hacerles saber además que, al ser ésta una manera inusual de conversar, la o el terapeuta se hará responsable de retomar el formato cuando algo no vaya por el camino buscado.

Etapa uno: El Contar

Las ceremonias de definición se utilizan para dar escucha y testimonio a las historias alternativas, que hablan de los nuevos recursos, herramientas o caminos descubiertos y generar una audiencia que ayude a engrosarlos. Esto significa que en conversaciones previas con la persona, se han empezado a contar historias diferentes al describir la propia vida y la identidad.

Pensando en esto, las conversaciones de la primera etapa de la ceremonia, pueden iniciar con una de estas preguntas u otra similar:

“Ya que estás en el lugar en el que te encuentras hoy ¿Cómo recapitularías el camino que recorriste, qué te ha dejado, cómo ha sido? ¿Qué sería lo primero en lo que pensarías al describir este camino?”

“¿Habría alguna manera de resumir lo que has logrado hacer, de una forma que a ti te sirva, alguna forma en que pudieras explicar cuáles son las cosas más importantes que crees que has podido hacer en esta situación que te han ayudado a seguir adelante?”
“Si pudieras resumir lo que implica tu proceso de aprendizaje, ¿Cómo lo describirías; que cosas dirías que han sido importantes para ti en todo ese camino? ¿Desde qué punto de tu historia elegirías hacer un corte que te permitiera contar lo que ha sido este proceso para ti?”

“A lo largo del tiempo en que has estado en esta situación, pero también desde que has estado aquí y has comenzado a hacer cosas distintas ¿qué cosas has aprendido? ¿Qué cosas has utilizado para moverte, para no engancharte, para estar diferente?”

A partir de esta primera pregunta, se van construyendo conversaciones de re-autoría, haciendo el recorrido del panorama de las acciones, al de las intenciones y lo valorado, y de nuevo a las acciones que dan forma a las historias alternativas. 
Se busca:
  • ·      Reconocer y nombrar las habilidades y sabidurías de la persona.
  • ·      Describir acciones concretas que expresan estas habilidades y sabidurías.
  • ·      Contar la historia de las habilidades y sabidurías, y también de las acciones que las expresan.
  • ·      Reconocer y describir los efectos de estas acciones y hacer una evaluación de dichos efectos.
  • ·      Nombrar los sueños, esperanzas, valores y principios de vida que impulsan y generan tanto las habilidades y sabidurías, como las acciones concretas mencionadas.

Algunos ejemplos del tipo de preguntas que pueden llevar a tejer estas conversaciones son:

¿En qué sentido estarías entendiendo lo que tú nombras como “asertividad”?

¿Quiere decir que “la evasión”, al menos en tu caso, cumplía la función de evitar un dolor? Estas cosas que sabías que estaban ahí pero no querías ver ¿era porque daba miedo que te dolieran o que le causaran dolor a otras personas?

¿Cómo está para ti hoy este tema de no lastimar a otras personas? ¿Lo reubicaste de algún modo? Antes evitabas o evadías para no causar dolor, ahora no haces eso, pero no significa que de pronto te dejó de importar[2] ¿será tal vez que eso que valoras se movió de lugar?... ¿En qué consiste este movimiento?

¿O sea que el respeto sigue siendo importante? ¿El cuidado del sentir del otro sigue siendo importante?...Entonces, es seguir teniendo en cuenta el sentir del otro, pero también… yo le llamaría tomar responsabilidad de lo que tú sientes, no sé si ese nombre te viene bien… ¿Es como tomar las riendas, tomar responsabilidad de lo que tú sientes y poderlo plantear en el momento que se necesita?

¿Cómo le llamas a lo que estás haciendo? Si le pusieras un nombre ¿Cómo se llamaría esta nueva actitud?

¿Cuáles son los principales efectos que has notado en tí y en los demás a partir de que estás haciendo esto?

¿Cómo se llama esto que haces para conseguir más paz? ¿Qué cosa es lo que estás teniendo que hacer que produce esta sensación de paz? Hablábamos de responsabilidad, de decir las cosas a tiempo, tal vez de claridad, ¿cuál de estas cosas sería, si es que es una sola? o si pudieras tomar un nuevo nombre que las incluya a todas, que hablara de la actitud que tomas y que te lleva a una mayor paz ¿qué nombre elegirías?

Sé que es muy difícil resumirlo, pero si pudieras intentar hacerlo ¿cómo llegaste a esta seguridad? ¿Cómo pudiste construirla?

¿Tienes alguna claridad de cómo te fuiste dando cuenta de todo esto?

¿Cuáles son las herramientas que tienes y que más te han ayudado en este proceso, las que has podido ir despertando, recolectando, puliendo o construyendo?

¿Qué es lo que ha guiado eso que quieres para ti? ¿Cuál es la brújula de lo que quieres para ti que te tiene en tanto bienestar? ¿Hay algo que valoras que guía eso, que dice es por acá o por allá? ¿Qué señales tienes de que eso que siguió era lo que tocaba para seguir el camino que estás buscando o qué señales tienes para saber cuándo no es por ahí?

¿Cómo nombrarías este proceso que has vivido? ¿Qué nombre le pondrías a esta historia?

Etapa dos: Re-contar

En esta etapa se hacen preguntas que recorran cuatro categorías de cuestionamiento. Las preguntas no se hacen necesariamente al pie de la letra ni en el orden específico en que se han planteado, pero sí es importante preguntar siempre acerca de cada categoría. Algunos ejemplos de las preguntas que se pueden hacer a l@s testig@s en cada etapa son:

1.    Identificar la Expresión
“¿Qué palabras o expresiones específicas captaron tu atención?”

En esta categoría, es recomendable sugerir o guiar a l@s testig@s para que procuren usar las mismas palabras y expresiones que usó la persona al compartir su historia.

2.    Imagen de lo que se valora
“A partir de lo que escuchaste ¿qué imagen te viene a la mente que pueda expresar aquello que valora ________[3]?”

Para concretar esta categoría, es importante que el o la testig@ nombre lo que considera que la persona valora y que a partir de ahí piense en una imagen. Puede ser visual, auditiva, sensorial o cualquier idea que lo exprese en forma de metáfora.

3.    Resonancia con la propia experiencia
“¿En qué se conecta lo que has mencionado con tu propia vida, en qué se relaciona con tu propia experiencia o con lo que tu valoras?”

Aquí es importante cuidar que no se desvíe demasiado la conversación hacia los detalles de la vida de quien funge como testig@, pero que sí se hable lo suficiente de lo que se valora en común.

4.    Transporte o movimiento
“¿A dónde te ha llevado esta conversación? ¿Qué te llevas que no tenías o pensabas antes de llegar aquí hoy?”

Es muy común olvidar hacer esta pregunta, ya que al ser la última, a veces se siente que no da tiempo o que ya se obtuvo suficiente información. Sin embargo, la respuesta a esta pregunta, tiene un efecto muy poderoso sobre la persona al centro de la ceremonia, es importante incluirla siempre en la conversación.

Etapa tres: Re-contar del Re-contar

Esta es la última etapa del proceso, donde conversamos con la persona al centro de la ceremonia, acerca de lo que escuchó. Se siguen más o menos las mismas categorías de la etapa tres, pero dirigiéndolas a que la persona retome lo que le fue más significativo, lo que le ayuda a engrosar y mantener presente lo que valora para su vida y lo que le aporta para seguir construyendo historias alternativas.

Al final se puede incluso hacer una cuarta etapa en la que se pregunta a tod@s l@s participantes qué les pareció el proceso y cómo se sintieron al intentar conversar de esta forma. Esta etapa no habla del contenido de la conversación sino de la forma en que se desarrolló ésta.

REFERENCIAS


White, M. (2007) Maps of Narrative Practice. Nueva York: Norton.
Russell, S. y Carey, M. (2004) Narrative Therapy. Responding to your questions, South Australia, Dulwich Centre Publications.

NOTAS




[1] Este libro está siendo compilado y editado por Pranas Chile http://pranaschile.org/
[2] Esta frase podría ser un ejemplo de lo que Michael White llama “Editorialización” (White 2007) que consiste en hacer un resumen breve de algunos de los eventos excepcionales que surgen en la conversación para generar una base sobre la cual puedan reflexionar con claridad y seguir respondiendo y describiendo los nuevos entendimientos; esto es necesario, dado que las personas no suelen estar acostumbradas a reflexionar de la forma en que se busca hacerlo ahora.
[3] La persona al centro de la conversación.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Buscar

Seguidores